Google y los dichos inventados: la inteligencia artificial que explica lo que no existe

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Ilustración minimalista de inteligencia artificial explicando dichos inventados, con cerebro leyendo un diccionario y robot escribiendo.

¿Alguna vez has oído a alguien decir algo como «nunca le prestes un diccionario a tu cerdo» o «un gato ladrador no apaga incendios»? Probablemente no. Pero si introduces esas frases sin sentido en el buscador de Google, puede que obtengas una respuesta sorprendentemente coherente. Esto se debe a una nueva funcionalidad de Google AI Overviews, que está llamando la atención por inventar explicaciones y orígenes para dichos totalmente ficticios.

Este fenómeno, que algunos internautas están aprovechando como experimento y otros como entretenimiento, pone de manifiesto tanto el ingenio como los límites de la inteligencia artificial aplicada a los motores de búsqueda.

¿Qué es Google AI Overviews?

Google AI Overviews es una función de resumen potenciada por inteligencia artificial que aparece en algunos resultados de búsqueda. En lugar de mostrar únicamente enlaces tradicionales, Google ofrece una pequeña síntesis al inicio de la página, intentando responder directamente a la consulta del usuario.

Esta herramienta fue diseñada para hacer más rápida la obtención de respuestas, pero su comportamiento se ha convertido en objeto de curiosidad cuando se le presentan retos poco convencionales, como los dichos inventados.

El experimento de los dichos falsos

Usuarios de internet han descubierto que, al escribir frases sin sentido que suenan a proverbios —como “un pato-perro nunca parpadea dos veces” o “no se puede hacer mermelada de uva con un aguacate”—, Google responde con explicaciones detalladas, como si se tratara de refranes reales. Basta con escribir la frase y añadir la palabra «significado» para que la magia ocurra.

La inteligencia artificial no solo intenta definir lo que podría significar la frase, sino que a menudo ofrece una historia de origen creíble. Por ejemplo, en el caso del pato-perro, una explicación fue que se trataba de un animal tan enfocado en su objetivo que no parpadea dos veces, relacionándolo incluso con la forma en que algunos patos duermen con un ojo abierto.

Cambios de interpretación al repetir la búsqueda

Lo más curioso es que, al realizar la misma búsqueda en diferentes momentos, el sistema puede generar respuestas distintas, cada una con una nueva interpretación. En una ocasión, el mismo dicho del pato-perro fue explicado como una metáfora de lo increíble o imposible de creer, haciendo alusión a la supuesta existencia de un híbrido entre perro y pato.

Este comportamiento revela cómo los modelos de lenguaje de IA se basan en patrones de texto y no necesariamente en hechos reales. Están diseñados para ofrecer respuestas plausibles, no verdaderas, lo cual tiene implicaciones importantes para su uso.

Lo divertido… y lo preocupante

Por un lado, este tipo de interacción con IA resulta entretenida. Hay un placer casi infantil en ver cómo una máquina se esfuerza por explicar algo que claramente hemos inventado. Los resultados son a menudo hilarantes y demuestran la creatividad de la tecnología.

Por otro lado, también deja en evidencia un riesgo importante: la creación de contenido ficticio que parece verídico. Si alguien no sabe que el dicho es falso, podría creer que está ante una sabiduría popular real. En un contexto más serio, esto puede conducir a la desinformación.

¿Qué nos enseña este experimento?

Este fenómeno sirve como recordatorio de que, aunque las herramientas de IA pueden parecer confiables, siempre debemos aplicar pensamiento crítico a los resultados que obtenemos. La IA no tiene comprensión real del mundo; simplemente genera respuestas basadas en patrones de datos.

También resalta una cualidad curiosa de nuestra relación con la tecnología: nos fascina cuando las máquinas imitan el ingenio humano, incluso si lo hacen mal. Hay algo entrañable en ver a una inteligencia artificial esforzarse por seguirnos el juego.

Cómo probarlo tú mismo

Si quieres experimentar con esto, simplemente accede a Google e inventa tu propio dicho. Algo como “el caracol sabio nunca usa sombrero” o “cuando la nube canta, el pez duerme” puede funcionar. Añade “significado” al final de la frase y observa cómo la IA intenta descifrarlo. Es probable que obtengas una definición insólita y una anécdota histórica completamente inventada.

Este ejercicio también puede ser una excelente herramienta educativa para enseñar cómo funciona el procesamiento del lenguaje natural, o simplemente una manera divertida de pasar el rato.

Las AI Overviews de Google nos muestran tanto el potencial como las limitaciones del uso de inteligencia artificial en la búsqueda de información. Son útiles, sí, pero no infalibles. Y si bien pueden ayudarnos a entender conceptos reales, también pueden llevarnos a pensar que lo inventado es verdadero si no estamos atentos.

Entonces, la próxima vez que leas un refrán extraño en Google, pregúntate: ¿esto es sabiduría milenaria… o simplemente el juego de un pato-perro que no parpadea dos veces?