En el mundo digital actual, la publicidad en línea es uno de los motores que financian la web, pero también se ha convertido en un campo de batalla contra el fraude. Google, uno de los mayores actores en este ecosistema, ha dado un paso firme en 2024 para proteger su plataforma publicitaria: suspendió más de 39 millones de cuentas de anunciantes sospechosos de actividad fraudulenta.
Esta cifra representa más del triple respecto al año anterior, lo que refleja tanto el alcance del problema como el compromiso de Google por frenarlo con nuevas herramientas tecnológicas.
¿Cómo lo hizo? El papel clave de la inteligencia artificial
Google apostó fuerte por la inteligencia artificial, y en particular por los modelos de lenguaje de gran escala (LLM), para reforzar sus mecanismos de seguridad. Estos modelos actúan como una especie de «sabueso digital», entrenado para detectar patrones sospechosos en tiempo real.
Gracias a señales como la suplantación de identidad de negocios o el uso de datos de pago falsos, la compañía logró bloquear cuentas fraudulentas incluso antes de que llegaran a publicar un solo anuncio. En total, implementaron más de 50 mejoras basadas en LLM a lo largo del año.
Pero esta labor no depende solo de algoritmos. Un equipo de más de 100 expertos de Google —incluyendo ingenieros de Ads Safety, Trust and Safety y científicos de DeepMind— colabora estrechamente para analizar casos complejos como los anuncios falsos con deepfakes que imitan a figuras públicas.
Políticas más estrictas y acciones preventivas
En paralelo al uso de IA, Google actualizó más de 30 políticas relacionadas con anuncios y editores. Esto permitió suspender más de 700.000 cuentas adicionales, vinculadas a estafas con contenido manipulado digitalmente, lo que derivó en una reducción del 90% en reportes de anuncios con deepfakes, según datos de la empresa.
A nivel global, Google bloqueó 5.100 millones de anuncios y eliminó 1.300 millones de páginas web en 2024. Aunque estas cifras son altas, muestran una leve disminución respecto al año anterior, lo cual sugiere que las medidas preventivas están funcionando: al detectar antes las cuentas maliciosas, se reduce la cantidad de anuncios peligrosos que logran difundirse.
Además, la compañía restringió 9.100 millones de anuncios que, aunque no fueron eliminados, sí quedaron limitados en su visibilidad o segmentación.
En qué países se centraron los esfuerzos
El foco principal de estas medidas fue Estados Unidos, donde se suspendieron 39,2 millones de cuentas de anunciantes y se eliminaron 1.800 millones de anuncios. Las infracciones más comunes en este país estuvieron relacionadas con:
- Abuso de la red publicitaria
- Uso indebido de marcas registradas
- Afirmaciones engañosas sobre salud
- Anuncios personalizados sin consentimiento
- Representaciones falsas o engañosas
India ocupó el segundo lugar, con 2,9 millones de cuentas suspendidas y 247 millones de anuncios eliminados. Las principales violaciones fueron similares, pero se sumaron las relacionadas con servicios financieros, apuestas y juegos.
Las estafas siguen siendo una prioridad
Google informó que cinco millones de cuentas fueron suspendidas específicamente por actividades de estafa, y en total se eliminaron cerca de 500 millones de anuncios relacionados con fraudes. Estos anuncios engañosos a menudo prometen retornos financieros imposibles o simulan ser entidades legítimas, como bancos o marcas reconocidas.
Un ejemplo común es el uso de imágenes falsas de celebridades o políticos —generadas mediante deepfake— para promocionar inversiones inexistentes o productos dudosos.
La transparencia, un punto clave para los anunciantes legítimos
Con un número tan alto de suspensiones, es natural que surjan dudas sobre la equidad del proceso. Google reconoce que algunas decisiones pueden generar confusión, y por eso mejoró su sistema de apelaciones, que ahora incluye revisiones humanas para casos conflictivos.
Uno de los cambios más valorados por los anunciantes legítimos ha sido la mejora en la comunicación sobre los motivos de suspensión. Según Alex Rodriguez, gerente general de seguridad publicitaria en Google, muchas veces los mensajes eran demasiado genéricos y eso generaba frustración. Ahora se explican mejor las razones y se brinda más claridad sobre cómo corregir posibles errores.
Supervisión de anuncios electorales
En un año marcado por procesos electorales en múltiples países, Google también intensificó la verificación de anunciantes políticos, logrando registrar a más de 8.900 nuevos anunciantes electorales y eliminando 10,7 millones de anuncios en esta categoría.
Sin embargo, desde la empresa aclaran que este tipo de anuncios representa un volumen pequeño dentro del total, por lo que no tuvo un gran impacto en sus métricas generales de seguridad.
¿Qué nos dice todo esto?
El entorno publicitario en internet se enfrenta a desafíos cada vez más complejos. La tecnología que antes ayudaba a los estafadores —como la IA generativa— ahora también se convierte en aliada de las plataformas para combatir el abuso y proteger a los usuarios.
Google ha optado por una combinación de herramientas avanzadas, políticas más precisas y revisión humana para lograr un entorno publicitario más seguro. Aunque no existe una solución perfecta, estas acciones marcan una evolución importante en la forma en que se regula la publicidad digital a gran escala.
Para los usuarios comunes, esto se traduce en una experiencia más segura y confiable al navegar por internet. Para los anunciantes legítimos, implica adaptarse a nuevas reglas, pero también operar en un entorno donde la competencia desleal tiene menos espacio.
