La realidad virtual lleva años prometiendo cambiar la formación médica, pero hasta hace poco vivía atrapada entre los simuladores carísimos de los hospitales universitarios y las demos de feria. La empresa londinense FundamentalVR (rebautizada como fundamental XR en julio de 2025) fue una de las primeras en aterrizar la tecnología en algo útil: un simulador con retorno háptico que permite a estudiantes de medicina y cirujanos experimentados practicar procedimientos sin tocar a un paciente real. Esta es la historia del simulador y, sobre todo, qué ha cambiado desde su presentación. Si te interesa el panorama amplio, vale la pena leer cómo la tecnología está transformando la medicina moderna.
Qué hace fundamental XR (antes FundamentalVR) y por qué fue una novedad
La compañía combina hardware de realidad virtual con un dispositivo háptico, que la empresa comercializa bajo la marca registrada HapticVR, y que devuelve la sensación de pinchar tejido, taladrar hueso o suturar. Los datos del usuario (presión aplicada, ángulo de entrada, tiempo en cada paso) se registran y se contrastan con baremos de cirujanos experimentados. La promesa: convertir un procedimiento que solo se aprendía sobre cadáveres o pacientes en una experiencia repetible.
El simulador, comercializado como Fundamental Surgery, ofrece módulos de cirugía ortopédica, oftalmológica, neurocirugía, cardiovascular y procedimientos mínimamente invasivos. Las facultades pagan por licencia y los hospitales lo integran en sus programas de residencia. La compañía fue fundada en Londres en 2012 por Richard Vincent y Chris Scattergood.
Lo que diferenció su propuesta de los simuladores hápticos clásicos (que llevaban en quirófanos universitarios desde los años 2000) es la combinación de hardware estándar de VR con un dispositivo háptico calibrado, una arquitectura más portátil y actualizable por software que la de los grandes simuladores fijos.
De simulador aislado a estándar formativo
La compañía ha publicado a lo largo de los años casos de uso con hospitales y universidades de referencia. Entre sus socios anunciados figuran Mayo Clinic y el grupo hospitalario alemán Sana Kliniken (ambos también inversores), además de despliegues con UCLA, Mass General Brigham y Royal College of Surgeons of England. La conversación pasó de «demo de feria tecnológica» a herramienta integrable en programas de residencia.
El sector ha crecido en paralelo: junto a fundamental XR conviven Osso VR, PrecisionOS e ImmersiveTouch, además de iniciativas más amplias como Meta for Health. La retransmisión de cirugías reales en VR a los estudiantes es un complemento natural a estos simuladores.
Qué hardware se usa hoy
El stack típico en 2026 combina visores autónomos de gama media (Meta Quest 3, alrededor de 549 euros la versión de 128 GB en su lanzamiento) con periféricos hápticos (las propias soluciones de fundamental XR, SenseGlove, HaptX). Apple Vision Pro entró en el segmento profesional en 2024 con un precio de partida de 3.499 dólares; su uso en sanidad ha crecido sobre todo en hospitales privados de Estados Unidos por su resolución y la integración con software clínico.
Para procedimientos de alta precisión, los simuladores siguen apoyándose en periféricos hápticos calibrados, que es el componente que más diferencia el resultado respecto a una sesión de VR puramente visual.
Actualización a 1 de mayo de 2026
La novedad más relevante respecto a la publicación original es el rebranding: el 30 de julio de 2025 la compañía pasó a llamarse fundamental XR para reflejar que su catálogo ya no se limita a realidad virtual, sino que incluye también realidad aumentada, realidad mixta, hápticos y soluciones basadas en app. Según declaraciones del CEO Richard Vincent recogidas en su comunicado oficial, la propuesta de valor sigue centrada en reducir el tiempo de formación para procedimientos complejos. En cuanto a financiación verificable, la última gran ronda anunciada públicamente fue una Serie B de 20 millones de dólares en agosto de 2022, liderada por EQT Life Sciences (LSP Health Economics Fund 2) con la participación de Downing Ventures, que llevó la captación total comunicada hasta entonces a 30 millones de dólares. No tengo confirmadas rondas posteriores en fuentes públicas a fecha de esta actualización.
Mi valoración
Llevo cubriendo realidad virtual aplicada a medicina desde 2017 y hubo un momento, hacia 2020, en que parecía que toda la industria se había estancado en demos de marketing. Lo que cambió la conversación fueron los casos de uso publicados con hospitales reconocidos y, sobre todo, que el coste de los visores cayó por debajo de los 600 euros. La portabilidad del hardware estándar es lo que ha permitido que la VR clínica baje a más centros.
Donde sigo siendo más escéptico es en la sustitución total. La VR es complementaria, no alternativa, a la práctica clínica supervisada. Y los datos hápticos solo aproximan la sensación real. Pero como herramienta para repetir procedimientos sin riesgo y medir progreso objetivo, ya no veo cómo prescindir de ella en una formación seria.
Preguntas frecuentes
¿Qué es fundamental XR?
Es el nuevo nombre de FundamentalVR desde julio de 2025. La compañía británica, fundada en Londres en 2012, desarrolla simuladores quirúrgicos que combinan hardware de VR/AR con periféricos hápticos. Su producto principal es la plataforma Fundamental Surgery, usada por hospitales y facultades de medicina para entrenamiento clínico.
¿Reemplaza a la práctica con cadáveres?
No. Sustituye una parte significativa del entrenamiento previo, especialmente en procedimientos repetitivos como suturas, accesos quirúrgicos básicos o pasos clave de procedimientos ortopédicos. La práctica con cadáveres y la cirugía supervisada en quirófano siguen siendo imprescindibles, pero el residente puede llegar a esas etapas con muchas más repeticiones documentadas.
¿Qué visores funcionan mejor para esto?
El stack más habitual usa Meta Quest 3 por relación calidad-precio y Apple Vision Pro cuando el presupuesto permite priorizar resolución y software clínico. La elección depende del presupuesto del centro y de qué hardware soporte el software del proveedor concreto.