La tecnologí­a consigue devolver la movilidad a monos con lesiones medulares

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macaco

La tecnologí­a avanza a pasos agigantados dando lugar a cosas que tiempo atrás podrí­a parecer ciencia ficción. En el terreno de la medicina, la tecnologí­a está cada vez más presente de lo que pueda parecer en un principio, cuyos avances están permitiendo la recuperación de capacidades perdidas en seres vivos que tiempo atrás parecí­an imposibles de recuperar.

En este aspecto, para que nos podamos hacer una mejor idea, en febrero entrevistamos a una experta dándonos a conocer las diferentes aplicaciones que va adquiriendo el grafeno, un material que cada vez se va conociendo más por sus múltiples propiedades y aplicaciones, en el mundo de la medicina.


Entrevista sobre avances del grafeno en la medicina

Ahora, gracias a los avances tecnológicos en el mundo de la medicina, se ha llegado a permitir que los monos con lesiones medulares puedan recuperar la movilidad. Hasta ahora, este avance sólo habí­a llegado a las ratas. Como comentan en El Paí­s, un grupo de cientí­ficos pertenecientes a organismos institucionales y universidades de Estados Unidos y Europa han podido recuperar la movilidad en los monos con lesiones medulares mediante la reconexión inalámbrica del cerebro con la parte de la médula dañada en dos macacos.

Para ello se han empleado sensores en la zona de la corteza cerebral, electrodos implantados en las zonas dañadas de la médula, y de intermediario entre estos dos elementos se ha empleado un ordenador que trabaja bajo un algoritmo encargado de decodificar en fracciones de segundo las señalas recibidas del cerebro para enviarlas a las neuronas medulares.

Para llevar a cabo el algoritmo, se ha estudiado el sistema de señales del cerebro en monos sanos, mapeando cuales de las neuronas de la zona lumbar de la médula son las encargadas de generar los movimientos musculares.

Para ello contaron igualmente con sensores cerebrales y transmisores inalámbrico. Posteriormente provocaron lesiones a la altura del tórax (con efectos temporales), donde un macaco recuperó la movilidad en una semana mientras el segundo lo recuperó en dos.

Teniendo en cuenta la cercaní­a de los monos al ser humano en lo que respecta a la complejidad de los movimientos y anatomí­a, la idea ahora es llevar la experimentación en seres humanos, pero antes hay que resolver una serie de escollos, estando entre ellos conseguir la bidireccionalidad que permita que el cerebro reciba información de los músculos y de otras partes del cuerpo.

Todo se andará a su debido tiempo.