Propuestas ridí­culas del Internet de las cosas

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iOT

íšltimamente quiero creer que cualquiera con un interés mí­nimo en la tecnologí­a o la informática ha oí­do hablar del internet de las cosas o Internet of Things como lo llaman en inglés. Es esa moda muerta y resucitada de sus cenizas del nuevo milenio y que se ha convertido, hasta cierto punto, en algo con lo que ya convivimos. Coches conectados por internet de 3 o 4G, domótica con sincronización wi-fi y un sinfí­n de artí­culos y adaptaciones tecnológicas que apuntan a hacer de nuestra vida una gran conexión contí­nua; todo gracias a ese concepto maravilloso que llamamos INTERNET.

Sí­, la tecnologí­a recientemente ha llegado muy lejos, y la resurrección del IoT era algo esperable en algún momento de este proceso evolutivo. La idea de este tipo de conexión masiva lleva dando vueltas desde los tiempos de las novelas de ciencia ficción de mediados del siglo pasado, cuando el concepto de internet era todaví­a algo sobre lo que se podí­a especular, y principalmente se lo trataba como tema de relativa fantasí­a. Al final, el dí­a ha llegado, y estamos aquí­ para comentar algunas de las propuestas más ridí­culas o inútiles que han salido o van a salir pronto entre la gama de productos del IoT. Quiero decir, ¿de qué te servirá una máquina conectada a internet que puedes programar para que te haga café caliente con una aplicación de móvil, si realmente no puedes unir las piezas del resto de tu dí­a? A mi me resulta bastante estúpido.

Según vamos descendiendo la espiral de objetos “smart”, tenemos la posibilidad de convertirlos en inútiles como especie. Vamos, no me times de que si necesitas que tus sartenes, desodorante o jarra de café estén conectados a internet, te permitan chatear, o te den recetas, no hay mucho que yo pueda hacer por ti. Hemos saltado de 0-100 en un suspiro, y donde antes no habí­a ni un 10% de los productos sin sentido para la ‘vida diaria’, ahora estamos dispuestos a ponerle una IP a nuestro gato. Olví­date de monitorizar con cosas como Nagios, Pandora FMS, o cualquier cosa relacionado con el ámbito empresarial, el IoT aspira a monitorizar la temperatura a la que estás cocinando un filete y cuántas calorí­as va a significar comértelo, mientras tú ves tranquilamente Netflix. ¿En serio? Tengo la impresión repentina de que el IoT está enfocado principalmente a solucionar tus dramas del primer mundo, cuando realmente se podrí­a aprovechar para cosas un pelí­n más importantes como, yo qué se… Crear objetos interconectados que realmente ayuden a la gente y a la sociedad en general (y no es que esto no se esté haciendo, solo que a menor escala y eso es lo que resulta ofensivo).

Vamos a saltar directamente a nuestra lista. Por favor, tomaros este artí­culo con humor, especialmente si eres alguien que ya está medido hasta las cejas en el uso de IoT y que le ves un aspecto práctico a todo lo que esté conectado a internet.

ROBÓTICA DE COCINA

Nada lo deja más fácil los chistes que el IoT aplicado al menaje de cocina sin sentido. Imagina a cualquier persona de más de 50 años que nunca llegó a conocer las maravillas de una sartén con monitorización de temperatura, o una tetera que te avisa constantemente cuando tienes hecho el té o el café. Vaya, eso debe resultar exasperante. Aunque, ¿alguna vez te paras a pensar por qué la comida antes sabí­a mejor o, digamos, distinta? Casi como si llevara algo, puede ser ¿cuidado?¿cariño?¿esfuerzo?¿quizá una pizca de error humano? La verdad es que quizá todos esos elementos tení­amos en una cocina. No estamos creados para ser perfectos, nuestras vidas cotidianas tampoco. ¿Por qué intentar convertir, entonces, esos pequeños placeres diarios como el cocinar en algo fabricado en serie a la cuasi-perfección? Esto toca una fibra sensible en mí­. Personalmente, disfruto bastante de cocinar, y bastante poco de que le quiten la diversión o el talento al hacerlo. Tomarse el tiempo y cometer los errores necesarios para crear algo que no solo te es necesario, sino que cuando está bien hecho es satisfactorio a nivel personal, es algo que recompensa a una persona psicológicamente y que, si no lo has logrado, incito a que persistas.

La cocina fácil básicamente ha reemplazado a la cocina rápida; es igual de rápida, y al mismo tiempo da al consumidor un falso atisbo de satisfacción personal de que es algo que “has hecho tú”. Te equivocas. Nada se va a comparar al plato de lentejas que se serví­a en casa de tus abuelos, al menos en mi opinión, y aunque algo de ayuda electrónica o mecánica al proceso es bienvenida, los í­tems que muestran en quench.me sacan este concepto de contexto y lo lanzan directo a lo ridí­culo:





SALUD

El seguimiento nutritivo o de actividad fí­sica no es algo nuevo, y las empresas que han desarrollado productos relacionados se han mantenido como próceres de la mentalidad y los negocios “smart”. Como se acostumbra, la información compilada por estos servicios tiene conexión a redes sociales y permite que al consumidor se le entregue de forma más eficaz su dosis diaria de marketing personalizado; pero ese es otro tema en el que no entraré ahora. En principio en verdad resultaba algo práctico, te permití­a hacer seguimiento y acordarte de tus hitos en salud personal. Pero ahora es que está fuera de control. Cosas como botellas de agua inteligente, ropa con sensores, relojes, pulseras y un sinfí­n de artí­culos irrisorios han brotado como una mala plaga en la industria de la salud personal.

Aquí­ hay un top 3 de los objetos “smart” más inútiles en el mundo de la salud y el deporte:

HIDRATE: (UNA DE LAS MUCHAS) BOTELLAS DE AGUA INTELIGENTES

Sí­, querido lector, esto existe. Imagí­nate que estás haciendo “running” (habí­a una palabra en castellano para eso, ¿no? Como era…¿Correr?¿Trotar? Voy a preguntar en Google) y de repente, “¡oh!” ¡te olvidas de beber agua! Guau, o has “runneado” demasiado poco (perdón, tení­a que hacerlo) o hay algo mal en tu respuesta fí­sica ante la deshidratación (eso era cosa del sistema nervioso central, ¿no?), en cuyo caso deberí­as ver a tu médico por si las moscas. Pero sí­, han hecho una botella de agua inteligente como respuesta al problema de la deshidratación, uno de los muchos productos sí­miles que se conecta a una aplicación de tu teléfono para avisarte “Eh, tú. ¿No te sientes algo deshidratado?”

Definitivamente se merece un hueco en esta lista.

EL CASCO INTELIGENTE LIFEBEAM

Todos conocemos la utilidad de poder controlar remotamente tus constantes vitales mientras haces recorridos en bicicleta. Quiero decir, si de repente sufres una arritmia no te enteras, ¿no? Y si empiezas a hiperventilar, ¿eso se nota? Quizá debiste ser más consciente de tu preparación antes de lanzarte en una ruta de 60 km sin haber entrenado con regularidad en ocasiones previas. Para eso existe LifeBEAM. Si funciona para pilotos de cazas militares, ¿por qué no para ciclistas?

Directamente no hay excusa para esto. Cascos con tecnologí­a frágil, sí­ de verdad que muy práctico. Especialmente desde que hay otros objetos digamos, más prácticos, que hacen exactamente lo mismo.

HEXOSKIN: EL CHíNDAL SMART

Ok, quizás este no sea un invento tan tonto, pero discrepo con el hecho de que se oriente a su uso masificado. Lo que quiere decir esto es que, a no ser que estés dispuesto a soltar un billete grande para simplemente otro artilugio que monitoriza tus constantes vitales, entonces dudo que este producto te resulte práctico. Aún así­ se puede decir que esta empresa no lo ha hecho mal: la ropa en sí­ se ve decente y hace exactamente lo que se espera de un objeto vinculado a un software de monitorización de constantes vitales/ejercicio/ciclos de sueño. Creo que si siguen por el camino de ofrecer este producto como algo exclusivo para atletas, astronautas y ciertos tipos de pacientes médicos estarán explorando una ruta mucho más decente que la del crowdfunding y el mercado abierto. Ahora mismo el público está desbordado de objetos y software para monitorizar la salud personal, si quieres que el público te tome en serio, empieza tomándote en serio a ti mismo.

HAZMERREíRES EN GENERAL

En esta última sección repasaremos algunas menciones realmente honorí­ficas del lado ridí­culo del IoT, y espero que ahora cuando veas un objeto de este estilo, reconsideres a donde se encamina la humanidad, y te rí­as.

BLACKSOCKS: GARANTIZA IR CON LOS CALCETINES EMPAREJADOS

Y aquí­ estaba yo tan tranquilo, con mis calcetines desemparejados (que los uso igual, desemparejados o no) creyendo que no llegarí­a a ver el dí­a en el que necesitarí­a una app para emparejar mis calcetines. Este invento parece una parodia de sí­ mismo, o algún tipo de broma de mal gusto con mensajes subliminales de racismo; pero no, es real. Realmente esta empresa pretende que les tomemos en serio, pero ha terminado siendo simplemente otro tiro por la culata del emprendimiento.

VESSYL: PORQUE, ¿EXACTAMENTE QUÉ ESTOY BEBIENDO?

Los que tuvieron esta idea es como… ¿qué se puede decir? Realmente necesito saber información sobre todo lo que bebo a lo largo de un dí­a. Me pregunto si esto me dirá cuándo dejar de beber cerveza porque me acerco a mi umbral de posterior resaca. Eso serí­a una función genial. Mientras tanto, creo que tendremos que convivir con uno de los productos IoT más ”˜hip”™ hasta la fecha. El anuncio para eso grita “Eh! No estás preparado para la vida urbana si no tienes uno de estos ridí­culos, pero inteligentes, vasos!”. Qué inspirador.

CONTROL DE ESTADOS DE íNIMO, COMO NO, “INTELIGENTE”

Esto deberí­a estar ubicado en alguna zona gris legal, o directamente ilegalizarse, especialmente considerando que no pueden ni explicar su producto de forma correcta. Me incomoda de sobremanera el concepto de que un aparato me esté enviando ondas “relajantes” o “energizantes” directas a mi cerebro. Gracias, pero no gracias Dr. Strange.

SPIRE: RECUERDA, RESPIRA

El concepto no es ni siquiera tan malo en este caso pero, ¿realmente necesitas que tu teléfono te alerte para recordarte que respires hondo porque se te nota agitado/a? “No Siri, no me voy a relajar” *lanza el teléfono contra una pared* Seamos honestos, cuando estás de aquí­ para allá en tu estresante vida diaria, lo último que necesitas para aliviar ese estrés es que tu teléfono te esté diciendo que te calmes y respires. Si estás lo suficientemente estresado, las posibilidades indican que le lanzarás el aparato directo a la cara de alguien; un acto que se podrí­a haber evitado si en tu teléfono no hubiera saltado otra alarma inútil más.

TU RUTINA DE YOGA, AHORA MíS INTELIGENTE

Todos ansiábamos el dí­a en el que hubiera una alfombrilla de yoga a la que se le pusiera el tí­tulo de “inteligente”. Bueno, pues ha llegado. Este trasto te guí­a por tu rutina de yoga con un altavoz incorporado en el centro de la alfombra, porque memorizar cosas es de tontos.

Podrí­a seguir con esta lista, pero temo que las cicatrices mentales que ha provocado saturar mi cabeza de todos estos productos inútiles serí­an demasiado profundas. Como resumen de mi opinión sobre todo estos artilugios que demuestran de todo menos inteligencia, os dejo un video-parodia que lo explica muy bien.

Hasta la próxima, yo me voy a ver a mi terapeuta a ver si consigo superar esta sensación de condenación global inminente.

Artí­culo escrito por Santiago Monteviejo para WWwhatsnew

Trabajo en Lima y soy un apasionado de la seguridad y la tecnologí­a. Trabajo como freelance security tester y mi pasión es la cocina y los foros de seguridad.