Debate en Google+ sobre economí­a, el poder de las redes sociales

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Este fin de semana en Google+ se produjo un hecho de primer nivel si lo analizamos en la calidad de la información que se volcó en torno a un problema que Juan Diego lanzó al entorno virtual: la necesidad de una asignatura de economí­a obligatoria en las escuelas para que más personas puedan responder a la siguiente pregunta aparentemente sencilla:
¿Por qué los bancos centrales no emiten más billetes para acabar con la crisis?
Las respuestas se sucedieron abarcando tentáculos diversos que generalmente no se tienen en cuenta en la concepción que el subconsciente colectivo tiene de la economí­a como ciencia.
El nivel de la conversación alcanzó en poco más de una hora tal dinamismo y tal calidad, que llegamos a la conclusión que, oferta, demanda, inflación, productividad, caí­da de precios, endeudamiento, son solo conceptos que analizados desde la teorí­a económica, arrojan proyecciones y resultados, que nada tienen que ver con el ciclo (y la realidad) actual.
Economí­a, polí­tica y sociedad”¦ las redes sociales y la interacción construyen el nuevo orden
Y es que la economí­a es una ciencia social, esto habla de su peso especí­fico en las polí­ticas de toda í­ndole y su dependencia con el momento histórico en el que se esté desarrollando para realizar un análisis y lograr aprender a identificar qué está sucediendo y a qué hay que prestar atención para tener una economí­a sana.

Es absolutamente imprescindible destacar, como ejemplo de la eficiencia que se desprende de la interacción en las redes sociales, los aprendizajes permanentes que recibimos de los conocimientos y opiniones de nuestros interlocutores. Pero también es impresionante comprobar cómo se conforma hoy el nuevo orden y cuales son los nuevos valores sobre los que se asienta la calidad de vida”¦ que es sobradamente conocida, una variable de medición económica.

De las razones que se sustentan en la necesidad de contar con materias primas, bienes y/o productos que permutar por aquellos que satisfagan nuestras necesidades y su desvinculación con el dinero ante aquél ciclo ”“ de alta eficiencia- basado en el trueque, tan en auge hoy nuevamente”¦ se pasó a consideraciones que abordaban la evolución de los macro indicadores; inflación por la caí­da de los precios, devaluación de las divisas, mayor segmentación y exclusión social.

Pero también se abordó, como consecuencia lógica del análisis, el por qué la evolución económica tal y como la proyectan los analistas no tiene por qué coincidir con la realidad que se produzca y cómo, la tendencia a abordar la economí­a como una ciencia absoluta, resulta totalmente ineficiente e irreal ya que es la naturaleza especulativa inherente al ser humano la que ha acuñado el lado B de conceptos como especulación, enriquecimiento y abuso.
Lo que parece cierto es que las necesidades de “saber” que se tienen hoy, son una de las fortalezas con las que cuenta el entramado social, asistimos a la vuelta efectiva a las comunidades como pilares fundamentales del saber y el conocimiento, asistimos a la identificación de los talentos que subyacen en cada opinión única de cada usuario, de la que se puede extraer información que desconocí­amos, asistimos en definitiva a la integración en busca de la eficiencia.
La economí­a está experimentando una transformación y se está adaptando a las necesidades que hoy tienen las sociedades conformadas por individuos que hacen del emprendimiento una forma de vida logrando con el cumplimiento de sus objetivos el crecimiento conjunto de la calidad de la red.

“Economí­a para quien no tiene ni idea” era la apuesta de Juan Diego para una nueva sección y es una gran idea ya que, analizado el nivel de las conversaciones que se mantienen en los entamados sociales y estructurando la información que proviene de cada uno de los interlocutores, se pueden obtener nuevas y constantes formas de lograr una economí­a (como sinónimo de sociedad, polí­tica, educación, comercio, etc.) adecuada a las necesidades del ciclo que comienza.

La primera razón por la que las personas no entienden la economí­a es porque siempre se analiza desde una perspectiva eminentemente vinculada a la teorí­a, la dificultad radica en conocer los oscuros objetivos de quienes manejan sus hilos y las fórmulas empleadas para ello.
Sin embargo, las redes sociales y lo sucedido ayer en torno a una pregunta de economí­a básica, nos sitúa ante un momento en el que a través de la unión, nos hacemos más fuertes y si vinculamos esto con el conocimiento de lo que sucede en tiempo real, es absolutamente seguro que, si hay que analizar las razones de la crisis de este ciclo en el futuro, no será esta vez”¦por desconocimiento de los ciudadanos.
Grandes aliados de la economí­a, la nueva, la social”¦ la que se construye gracias al intercambio información y de necesidades. Redefinición de las variables macro económicas, de los resultados de su interacción, asistimos no cabe duda, al nuevo orden económico.
Gracias a +David castellanos, +Guille Lopez, +Alejandro González, +Pelusa Pellicer, +David Arroyo, +Hector Russo , +David Revilla y todos los demás que participaron del debate.

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