2026 se perfila como un año en el que varias tecnologías dejan de ser promesas de laboratorio para empezar a probarse en escenarios reales, con impactos que van desde la salud hasta la energía y la ciencia básica. En el radar aparecen xenotrasplantes cada vez más compatibles gracias a edición genética, modelos de IA capaces de mejorar la predicción meteorológica sin depender siempre de supercomputadores, y nuevas apuestas por energía nuclear para sostener una demanda eléctrica al alza. También avanzan herramientas para entender el cerebro con microscopía óptica, observatorios y expediciones que amplían lo que podemos medir del Universo y del océano profundo, mientras ARNm y computación cuántica siguen madurando con pasos pequeños pero acumulativos, como quien afina un instrumento hasta que por fin suena como debe. Continúa leyendo «Siete tecnologías a seguir de cerca en 2026: de órganos “a medida” a ordenadores que no se comportan como ordenadores»