ARM: el diseñador de chips que manda sin fabricar ni uno

Si hoy miras alrededor, es fácil encontrar dispositivos que “piensan”: un móvil, una tele, un altavoz inteligente, un coche con pantalla central, un robot aspirador. Lo curioso es que muchos comparten un mismo punto de partida: diseños de procesador basados en ARM. Y aquí llega la parte que desconcierta a quien asocia la industria del silicio con fábricas y obleas: ARM no suele fabricar chips. Su poder está en otra capa, menos visible y mucho más transversal.

Esa discreción explica por qué a veces ARM se siente como la infraestructura de una ciudad: no la ves, pero condiciona cómo circula todo. Mientras marcas como Apple, Qualcomm, Samsung o fabricantes de automoción compiten por productos concretos, ARM influye en el “idioma” que habla el hardware de miles de millones de dispositivos. Continúa leyendo «ARM: el diseñador de chips que manda sin fabricar ni uno»