En la computación cuántica, la estabilidad de los qubits superconductores es un reto constante. Estos bits cuánticos son extremadamente sensibles a cualquier interferencia del entorno, lo que provoca una pérdida rápida de información, un fenómeno conocido como decoherencia. La duración en la que un qubit puede mantener su estado cuántico se conoce como tiempo de coherencia, y este factor limita directamente la capacidad de los ordenadores cuánticos para realizar operaciones complejas con fiabilidad.
Imaginemos que los qubits son como malabaristas haciendo equilibrio sobre una cuerda floja. Cuanto más tiempo puedan mantenerse sin caer, más trucos pueden ejecutar. Pero incluso una pequeña brisa puede hacerlos tambalear. De ahí que extender su «tiempo en la cuerda» sea uno de los grandes objetivos de la investigación cuántica. Continúa leyendo «Un hito en la computación cuántica: Finlandia logra el qubit superconductivo más duradero»