La falta de órganos disponibles no es un problema puntual ni exclusivo de un país; es una brecha estructural entre lo que la medicina puede hacer y lo que el sistema realmente puede ofrecer. Para quienes están en una lista de espera de trasplante, el tiempo no se mide en semanas o meses, sino en energía, calidad de vida y, en demasiados casos, en oportunidades que se agotan. Desde la perspectiva de ARPA-H (una agencia estadounidense creada para impulsar avances biomédicos de alto riesgo), el cuello de botella es claro: incluso combinando donación, mejoras logísticas y otras estrategias, la oferta seguiría lejos de cubrir la demanda.
En una entrevista difundida por Federal News Network, Ryan Spitler, responsable del programa PRINT en ARPA-H, enmarcaba el objetivo sin rodeos: atacar la escasez crónica persiguiendo una alternativa que no dependa de un donante y que, idealmente, pueda fabricarse cuando se necesite. El planteamiento no promete magia inmediata, pero sí propone una ruta tecnológica que, si funciona, cambiaría la aritmética del sistema: pasar de “esperar a que aparezca un órgano” a “producir un órgano”. Continúa leyendo «Imprimir órganos a demanda: el plan de ARPA-H para reducir la espera de trasplantes»