La idea de que percibimos el mundo a través de cinco sentidos —vista, oído, olfato, gusto y tacto— es tan familiar que funciona como un atajo mental. Sirve para explicarle a un niño cómo “entró” el mundo en su cabeza y también para simplificar conversaciones cotidianas. El problema es que ese atajo empieza a quedarse corto cuando uno se fija en lo que realmente ocurre dentro del cuerpo. La tradición suele atribuir esa lista a Aristóteles, que también defendía una visión del universo basada en cinco elementos. La ciencia descartó hace tiempo esa parte, y ahora está revisando con la misma energía el “paquete” de los cinco sentidos.
Un texto reciente difundido por ScienceDaily a partir de un artículo de The Conversation plantea una cifra que llama la atención: los humanos podríamos tener entre 22 y 33 sentidos en funcionamiento, según estimaciones compartidas por neurocientíficos vinculados a la investigación sobre percepción, entre ellos Charles Spence, del Crossmodal Research Laboratory de la Universidad de Oxford. El número exacto es menos importante que el mensaje: la percepción humana es una red, no una fila de interruptores independientes. Continúa leyendo «Más allá de la vista y el oído: por qué podríamos tener hasta 33 sentidos»