En el centro de nuestra galaxia vive Sagittarius A*, el agujero negro supermasivo alrededor del cual orbitan estrellas, gas y polvo como si fueran hojas girando alrededor de un desagüe. En ese escenario, un equipo de investigadores ha identificado una señal que podría pertenecer a un púlsar escondido muy cerca de ese núcleo galáctico. Si se confirma, no sería solo “otro objeto interesante”: sería como encontrar un metrónomo de precisión funcionando dentro de una sala donde todo tiembla, un instrumento ideal para medir con más finura cómo se curva el espacio-tiempo en una de las regiones más extremas que podemos observar. Continúa leyendo «Un candidato a púlsar justo en el corazón de la Vía Láctea»
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Una señal de 8,19 milisegundos cerca del corazón de la Vía Láctea: la pista de un posible púlsar junto a Sagittarius A*
Encontrar un púlsar en el Centro Galáctico es un poco como intentar escuchar el tic-tac de un reloj de pulsera en mitad de una estación de tren abarrotada. Hay ruido por todas partes, ecos, interferencias y fenómenos extremos que distorsionan lo que llega hasta nosotros. Por eso ha llamado tanto la atención el anuncio de un equipo de la Universidad de Columbia y el programa Breakthrough Listen: en uno de los sondeos de radio más sensibles hechos hasta ahora en esa zona, han identificado un candidato a púlsar de milisegundos con un periodo de 8,19 ms cerca de Sagittarius A*, el agujero negro supermasivo del centro de nuestra galaxia. Continúa leyendo «Una señal de 8,19 milisegundos cerca del corazón de la Vía Láctea: la pista de un posible púlsar junto a Sagittarius A*»
El telescopio James Webb y el espectacular estallido de luz en el agujero negro de nuestra galaxia
El telescopio espacial James Webb ha revolucionado nuestra comprensión del cosmos al explorar los rincones más lejanos y antiguos del universo. Pero esta vez, los astrónomos decidieron dirigir su mirada hacia un objeto cósmico mucho más cercano: el agujero negro supermasivo Sagittarius A*, ubicado en el centro de la Vía Láctea, a unos 26,000 años luz de la Tierra. Lo que encontraron fue un espectáculo de luz sin precedentes.