Las fuerzas de la naturaleza han vuelto a mostrar su impresionante poder en la península de Reykjanes, Islandia. NASA ha capturado imágenes de un flujo de lava activo que se encuentra cerca de la famosa Laguna Azul, un destino turístico icónico. Utilizando los satélites Landsat 9 y Suomi NPP, la agencia espacial presentó un panorama infrarrojo que revela cómo el brillo de la lava supera incluso las luces de Reikiavik, situada a 47 kilómetros del lugar.