ZERO es una batería externa con celdas que el usuario puede cambiar sin herramientas, y desde el 13 de octubre de 2026 se financia en Kickstarter con la campaña «Meet ZERO». La fabrica CTRL ENERGY, una empresa con sede en París. Cuando las celdas se degradan, se sustituyen; el resto del aparato sigue sirviendo.
Dos precisiones antes de seguir. Lo que se cambia no es un «módulo» cerrado, sino las seis celdas de litio estándar que lleva dentro. Y no es la primera batería portátil de este tipo: en Kickstarter ya han pasado otras con celdas reemplazables, como veremos. Lo interesante de ZERO no es haber inventado la idea, sino hasta dónde la lleva.
El producto no existe todavía en tiendas. Según el apartado de preguntas frecuentes de la campaña, la producción empezará en el segundo trimestre de 2027 y las primeras entregas están previstas para junio de 2027.
¿Qué se puede cambiar exactamente?
Las celdas, la tapa y varias piezas mecánicas, todo sin herramientas. La tapa va sujeta con imanes; al quitarla quedan a la vista seis celdas cilíndricas 18650 de 3.500 mAh, un formato estándar que no depende de la marca.
CTRL ENERGY ha validado tres modelos concretos: Samsung INR18650-35E, LG INR18650-MJ1 y Molicel INR18650-M35A. La empresa pide sustituir las seis a la vez y por el mismo modelo, una precaución lógica: mezclar celdas con distinto desgaste en un mismo pack es una mala idea. Dentro de la tapa hay un código QR para pedir recambios a la propia marca.
Según New Atlas, esas celdas se venden en internet por pocos dólares cada una. Es el argumento central del producto: el componente que se gasta es barato y estándar, y el resto no tiene por qué ir a la basura con él.
La empresa añade un sistema de gestión de batería con protección contra sobrecarga, descarga excesiva, sobrecorriente, cortocircuito y temperatura. Las certificaciones CE, RoHS y UN 38.3 están planificadas, pero todavía no se han obtenido; las pruebas están previstas para el primer trimestre de 2027.
¿Qué ofrece como batería externa?
Las cifras de la campaña son de gama alta. Las seis celdas suman unos 21.000 mAh según New Atlas; la FAQ lo expresa como 7.000 mAh a unos 11 V, equivalente a 77,4 Wh. Son dos formas de expresar la misma energía; la cifra en vatios hora es la que permite comparar con otras baterías sin trampas de voltaje.
- USB-C con Power Delivery de hasta 100 W, de entrada y de salida.
- USB-A con Quick Charge 3.0 de hasta 18 W.
- Carga inalámbrica magnética de hasta 15 W.
- Una interfaz magnética lateral para accesorios: linterna, más puertos USB, luz de panel o un trípode con seguimiento facial.
El cuerpo mide unos 166 x 88 x 28 mm, según la FAQ, que advierte de que las especificaciones eléctricas finales se fijarán antes de la producción en serie. Hasta cinco unidades se pueden encadenar para formar lo que New Atlas describe como un bloque de 105.000 mAh. Existe también una versión pequeña, Subzero, con una sola celda reemplazable de 5.000 mAh.
¿Cuánto cuesta y qué riesgos tiene?
En Kickstarter, ZERO sale por 89 dólares (unos 77 euros), frente a un precio de venta previsto de 128 dólares (unos 111 euros), según New Atlas. Subzero cuesta 39 dólares (unos 34 euros), frente a los 56 previstos (unos 49 euros). Ni New Atlas ni la FAQ de la campaña dan los importes en euros de los niveles de aportación; la conversión es orientativa. La FAQ sí indica que los precios para la UE incluyen el IVA.
La campaña es de todo o nada y tenía un objetivo de 9.986 euros. A los dos días de arrancar ya había superado su objetivo: el 15 de octubre por la tarde iba por el 161 %, con 28 días por delante. Fuera de la UE, aranceles e impuestos los paga el comprador al recibir el paquete. La garantía es de un año, ampliable a dos si se alcanza el objetivo adicional correspondiente; en la UE se mantiene en cualquier caso la garantía legal mínima de dos años.
El riesgo es el de cualquier crowdfunding de hardware, y New Atlas lo recuerda. Las certificaciones están por obtener, la fecha de envío depende de que todo salga según lo previsto y la entrega queda a más de siete meses vista. Tampoco ayuda que la web del producto acumule afirmaciones sin respaldo, como la «mayor puntuación de reparabilidad de su categoría» sin decir qué escala usa.
Sobre la supuesta primicia: en mayo de 2026 Notebookcheck describía Ampax, una batería externa con dos celdas 21700 extraíbles, también en Kickstarter, por 36 dólares (unos 31 euros). Y antes había pasado por la misma plataforma Ziron, con una sola celda intercambiable. La idea tiene precedentes; lo que no tenían, según las especificaciones que recoge Notebookcheck, era esa potencia: Ampax se queda en 22,5 W de salida máxima y Ziron, en 30 W.
Mi lectura es que ZERO acierta en lo importante y exagera en el envoltorio. Que el consumible sea una celda 18650 estándar, y no un pack propietario, es exactamente lo que hace falta para que la reparación sea real y no un eslogan. Es la misma lógica que la Unión Europea lleva años empujando con sus normas para que las baterías sean más sostenibles y reemplazables por el usuario.
Lo discutible es todo lo demás: más de veinte accesorios, ediciones de madera y un ecosistema de módulos que tiene más de estrategia de campaña que de necesidad. Para quien solo quiere una batería que no tirar a los tres años, la pregunta no es cuántos módulos tiene, sino si CTRL ENERGY seguirá ahí para vender recambios y tapas cuando haga falta. Eso no lo resuelve ninguna campaña de 30 días.