En el refinado de petróleo se genera, año tras año, una montaña de azufre elemental como subproducto. Parte se usa en industria, pero otra parte termina almacenada o desechada, como si fuera ese trastero al que vamos metiendo cosas “por si acaso” hasta que ya no cabe un alfiler. Un equipo de investigación en Corea del Sur ha planteado una salida más ambiciosa: convertir esos residuos de azufre en un material útil para fabricar robótica blanda que, tras imprimirse, puede cambiar de forma y hasta desplazarse sin motores.
La idea tiene un atractivo doble. Por un lado, ataca un problema de excedentes industriales; por otro, apunta a una generación de máquinas flexibles pensadas para interactuar con el mundo con más delicadeza que un robot rígido de metal. Continúa leyendo «De residuo incómodo a robot flexible: la impresión 4D con azufre que se mueve y se recicla»