Cuando el peligro no termina con el primer temblor

Un terremoto fuerte suele sentirse como el final de un episodio, pero en sismología muchas veces es solo el principio. Las réplicas son esos temblores posteriores que llegan cuando la gente intenta salir, cuando los equipos de rescate entran en edificios dañados o cuando se restablecen servicios críticos. En ocasiones, el daño añadido de una réplica puede ser tan grave —o más— que el del evento principal, porque encuentra estructuras ya debilitadas y comunidades en pleno esfuerzo de respuesta.

El problema práctico es que, tras un sismo relevante, autoridades y servicios de emergencia necesitan una idea rápida y razonable de qué puede ocurrir en las siguientes horas. Es como si, después de una tormenta, tuvieras que decidir en minutos si conviene cerrar una carretera por riesgo de desprendimientos: no esperas el informe perfecto de varios días si puedes disponer de un pronóstico fiable en el momento. Continúa leyendo «Cuando el peligro no termina con el primer temblor»