La idea de que una inteligencia artificial opere en una planta nuclear suena a ciencia ficción. Pero en California, ese futuro ha comenzado a dar sus primeros pasos. La planta de Diablo Canyon, ubicada en San Luis Obispo y operada por Pacific Gas and Electric (PG&E), ha integrado un sistema de IA llamado Neutron Enterprise, desarrollado por la startup local Atomic Canyon, para una tarea muy específica: agilizar la búsqueda y lectura de documentos técnicos.