El cáncer de páncreas suele avanzar como un ladrón que actúa de madrugada: cuando uno enciende la luz, ya se ha llevado casi todo. Mientras otros tumores llaman la atención con síntomas claros, el PDAC (adenocarcinoma ductal pancreático) permanece oculto hasta que es muy tarde. No es el cáncer más común, pero sí de los más letales: la tasa de supervivencia a cinco años ronda el 13 %.
Como si se tratara de un fuego que se declara bajo el suelo, cuando por fin asoma la llama, el daño ya se ha propagado. De ahí la importancia de un sistema de alerta temprana que no solo detecte el problema, sino que lo apague antes de que prenda el resto del edificio. Continúa leyendo «Tres pinchazos contra el cáncer de páncreas: la vacuna universal que borra tumores antes de que crezcan»