Durante años hemos aprendido a distinguir con bastante comodidad entre lo que “está vivo” y lo que no. Las células comen, se reproducen, fabrican sus propias proteínas y se organizan como una pequeña ciudad. Los virus, en cambio, suelen describirse como paquetes de información: llevan material genético (normalmente ADN o ARN), pero necesitan “secuestrar” la maquinaria de una célula para hacer copias de sí mismos.
El problema es que hay un grupo que rompe esa separación mental: los virus gigantes. Tienen genomas enormes para un virus, estructuras complejas y estrategias de infección tan sofisticadas que, cuando se observan al microscopio y se analizan sus genes, la línea entre “virus” y “célula simple” deja de ser tan nítida. Ese terreno gris es precisamente donde encaja el nuevo protagonista: ushikuvirus, un virus gigante aislado en Japón, descrito por un equipo liderado por Masaharu Takemura (Tokyo University of Science) y publicado en Journal of Virology, según difundieron también ScienceDaily y la propia universidad. Continúa leyendo «Un virus gigante hallado en Japón vuelve a poner en duda cómo apareció la vida compleja»