Durante años, la imagen típica del desarrollo era bastante lineal: escribir una función, probarla, corregirla y pasar a lo siguiente. Lo interesante del flujo de trabajo que ha compartido Boris Cherny, responsable de Claude Code en Anthropic, es que cambia el papel del programador. En lugar de “teclear más rápido”, el objetivo pasa a “coordinar mejor”. No es tanto ser el que mueve cada pieza como ser el entrenador que decide la jugada y distribuye tareas. Esta idea ha prendido especialmente en la comunidad de ingeniería porque no depende de una interfaz futurista: se apoya en hábitos y herramientas bastante reconocibles para cualquiera que viva en una terminal. Continúa leyendo «Cómo Boris Cherny usa cinco agentes a la vez y convierte el trabajo de programar en una partida de estrategia»