Encontrar el mejor precio para un vuelo suele sentirse como intentar agarrar una pastilla de jabón en la ducha: cuando crees que la tienes, se escurre. En parte ocurre porque las tarifas aéreas cambian por demanda, disponibilidad y reglas internas de cada compañía. La novedad del experimento que contó ZDNET, firmado por Elyse Betters Picaro, es que no se limitó a pedir “vuelos baratos”, sino que usó una batería de prompts para que Gemini actuara como analista de precios con acceso a Google Flights.
La promesa es tentadora: si una IA puede ver lo mismo que tú ves en un comparador, pero te lo explica con contexto, quizá te ayude a tomar decisiones con menos ansiedad. La realidad, como casi siempre con la IA, está en los matices: puede darte guía muy específica, pero también puede empujarte a planes que no encajan con tu vida si no le marcas bien las condiciones. Continúa leyendo «Cómo exprimir Gemini para encontrar vuelos baratos: lo que funciona, lo que no y por qué importa»