El “ornitorrinco” del cosmos: Webb detecta galaxias diminutas que no encajan en ninguna categoría

En astronomía, encontrar algo extraño no siempre exige apuntar el telescopio a un lugar nuevo; a veces basta con volver a mirar con otros ojos lo que ya está guardado. Eso es lo que hizo un equipo de la Universidad de Misuri al bucear en campos extragalácticos observados por el James Webb Space Telescope (JWST) y detectar nueve fuentes tan peculiares que, según su investigador principal, Haojing Yan, recuerdan al animal que desconcertó a los biólogos durante décadas: el ornitorrinco. La comparación no es un guiño simpático sin más; sirve para describir un “combo” de rasgos que, en teoría, no deberían convivir.

Estas fuentes aparecen como puntos de luz extremadamente compactos, casi como si fueran una estrella lejana o un núcleo activo brillante. El problema es que, cuando el equipo mira su “firma” física en detalle, no encajan ni en una cosa ni en la otra. Yan presentó estos resultados en una rueda de prensa durante la 247.ª reunión de la American Astronomical Society (AAS) celebrada en Phoenix. Continúa leyendo «El “ornitorrinco” del cosmos: Webb detecta galaxias diminutas que no encajan en ninguna categoría»

El James Webb detecta indicios sólidos de atmósfera en una super-Tierra “imposible”: el caso de TOI-561 b

Hay exoplanetas que se comportan como una sartén al rojo vivo: cuanto más cerca están del fuego, más difícil es que conserven nada “delicado” en la superficie. TOI-561 b encaja en ese perfil extremo. Es una super-Tierra (un planeta rocoso más grande o masivo que la Tierra) que completa una vuelta a su estrella en apenas 10,56 horas, lo que equivale a un “año” que cabe en media jornada. Su órbita es tan ajustada que se mueve a una distancia diminuta comparada con la de Mercurio al Sol, y eso dispara la radiación recibida.

Lo llamativo no es solo el calor, sino la edad del sistema. La estrella anfitriona se describe como muy antigua, de alrededor de 10.000 millones de años, dentro de una población vieja de la Vía Láctea asociada al disco grueso. En un escenario así, el manual clásico diría que un planeta pequeño y tan irradiado habría perdido su envoltura gaseosa hace muchísimo tiempo. Continúa leyendo «El James Webb detecta indicios sólidos de atmósfera en una super-Tierra “imposible”: el caso de TOI-561 b»