Mientras la Tierra completaba su órbita para cerrar 2025, la Estación Espacial Internacional (ISS) dio más de 5.800 vueltas alrededor del planeta. Dicho así parece un dato curioso, pero es mucho más que una cifra: significa que, cada 90 minutos, un laboratorio del tamaño de un campo de fútbol está “reiniciando” su posición respecto a la Tierra, el Sol y el entorno espacial. Ese movimiento constante, combinado con la microgravedad, permite hacer ciencia de un modo que en la superficie es casi imposible, como si intentáramos hornear un bizcocho sin que la masa “se caiga” nunca hacia un lado.
Según la propia NASA, solo en 2025 se apoyaron más de 750 experimentos, con objetivos que van desde preparar misiones de exploración hasta mejorar la vida en la Tierra y abrir oportunidades comerciales en órbita baja. Es el tipo de investigación que necesita tanto un entorno extremo como manos humanas cerca: ni un satélite automático ni un laboratorio terrestre pueden replicar exactamente esa mezcla de condiciones, tiempo de exposición y capacidad de intervención en vivo. Continúa leyendo «La Estación Espacial Internacional en 2025: microgravedad, medicina y un pie más cerca de la Luna»