Una IA “lectora” rastrea la literatura científica y reúne 67.573 materiales magnéticos, con 25 nuevos candidatos estables a alta temperatura

Pocas cosas son tan cotidianas y tan poco visibles como los materiales magnéticos. Están en el altavoz del móvil, en motores, en sensores de un coche, en equipos médicos y en generadores. Funcionan como ese “enganche” fiable de una puerta de nevera: no pensamos en él hasta que falla. En tecnología, cuando un imán pierde fuerza con el calor, el resultado se traduce en motores menos eficientes, equipos más voluminosos o sistemas que requieren refrigeración extra.

Por eso la noticia que ha compartido SciTechDaily, a partir de trabajo de la University of New Hampshire (UNH), llama la atención: un equipo ha usado inteligencia artificial para escanear décadas de papers y construir una base de datos con 67.573 materiales magnéticos. Dentro de esa colección aparecen 25 compuestos que no estaban catalogados como tales y que mantienen propiedades magnéticas a temperaturas elevadas, un punto crítico para usos reales. La investigación se publicó en Nature Communications y presenta el recurso como “Northeast Materials Database” (NEMAD). Continúa leyendo «Una IA “lectora” rastrea la literatura científica y reúne 67.573 materiales magnéticos, con 25 nuevos candidatos estables a alta temperatura»

La inteligencia artificial abre la puerta a imanes sin tierras raras

Los imanes están en todas partes: en los motores de los coches eléctricos, en los generadores de energía eólica, en los altavoces, en los escáneres de resonancia magnética y hasta en los discos duros. Estos dispositivos dependen en gran medida de materiales magnéticos permanentes que, hasta ahora, requieren tierras raras como el neodimio o el disprosio. Estos elementos, a pesar de su nombre, no son escasos en la Tierra, pero su extracción y procesamiento resultan costosos, contaminantes y geopolíticamente delicados.

Durante décadas, la búsqueda de alternativas más sostenibles ha sido como buscar una aguja en un pajar. La dificultad radica en que las combinaciones posibles de elementos químicos para crear nuevos imanes son casi infinitas, y cada una requiere pruebas complejas para determinar si el material resultante es magnético y estable a altas temperaturas. Continúa leyendo «La inteligencia artificial abre la puerta a imanes sin tierras raras»