Una IA rastrea 67.000 compuestos y señala 25 imanes capaces de aguantar altas temperaturas: el camino hacia motores sin tierras raras

Cuando pensamos en un vehículo eléctrico, solemos imaginar baterías, puntos de carga y autonomía. Pero en el corazón de muchos motores hay una pieza igual de decisiva: el imán permanente. Es el componente que permite convertir electricidad en movimiento con gran eficiencia, como si fuera el “empujón constante” que mantiene al motor trabajando sin perder fuerza.

El inconveniente es conocido en la industria desde hace años: los imanes más potentes suelen depender de tierras raras, un grupo de elementos que encarecen la fabricación, complican la cadena de suministro y generan una dependencia exterior difícil de gestionar. En otras palabras, es como cocinar todos los días con un ingrediente que solo se consigue en una tienda lejana, cara y con horario imprevisible. Por eso, encontrar materiales magnéticos alternativos, sostenibles y abundantes se ha convertido en una prioridad estratégica para movilidad eléctrica, energía e incluso electrónica de consumo. Continúa leyendo «Una IA rastrea 67.000 compuestos y señala 25 imanes capaces de aguantar altas temperaturas: el camino hacia motores sin tierras raras»

La inteligencia artificial como motor de descubrimiento científico: por qué el acceso importa tanto como la innovación

Durante meses, la conversación pública sobre inteligencia artificial se ha quedado en la superficie: asistentes conversacionales, generación de textos y herramientas de productividad. Ese foco es comprensible, pero parcial. Hay otra capa menos visible, más silenciosa y, para mucha gente, más determinante: la IA aplicada a la ciencia, capaz de ampliar lo que un equipo de investigación puede intentar, comprobar y entender.

James Manyika (Google-Alphabet) y Demis Hassabis (Google DeepMind) lo plantean en un artículo de opinión publicado por Fortune: la gran promesa no es que la IA “haga ciencia” por su cuenta, sino que extienda el alcance de la investigación, reduzca cuellos de botella y permita que más comunidades respondan a problemas urgentes con herramientas de primer nivel. La idea es sencilla: si el conocimiento y la infraestructura se concentran en pocos lugares, los beneficios también. Si el acceso se distribuye, las soluciones pueden aparecer en más sitios y más rápido. Continúa leyendo «La inteligencia artificial como motor de descubrimiento científico: por qué el acceso importa tanto como la innovación»