Comprar un portátil se parece cada vez más a pedir en un restaurante con una carta de 200 platos: demasiadas opciones, nombres que suenan parecido y la sensación de que vas a equivocarte hagas lo que hagas. ¿Intel o AMD? ¿8 GB de RAM o 16? ¿Necesitas tarjeta gráfica dedicada o es marketing? ¿Por qué un portátil de 700 euros parece idéntico a uno de 1.200? Continúa leyendo «Guía para elegir portátil sin tirar el dinero: qué mirar, qué ignorar y cuánto gastar»