La descarga cognitiva es como vaciar la mochila mental para caminar más ligero. Al liberar espacio en nuestra mente de tareas rutinarias, recordatorios o información dispersa, abrimos la puerta a una mayor creatividad y capacidad para resolver problemas de forma original. No se trata de olvidar, sino de saber cuándo y cómo externalizar la memoria para usar nuestra energía mental en lo que realmente importa.