Crean un dron que podrí­a ser utilizado para controlar manifestaciones violentas

Desde hace un tiempo venimos escuchando hablar cada vez más acerca de los drones, también conocidos como vehí­culos aéreos no tripulados. Estas aeronaves son capaces de volar sin tripulación alguna y ofrecen una amplia variedad de usos diferentes. La más reciente idea ha sido la de dotarles con un sistema que les permitirí­a disparar munición disuasoria desde el aire, con el fin de que puedan ser utilizados para disolver manifestaciones violentas.

El Skunk Riot Control Copter, nombre que recibe el dron, ha sido fabricado por la compañí­a sudafricana Desert Wolf, y está especí­ficamente diseñado para controlar multitudes sin poner en peligro la seguridad del personal de seguridad. Estos dispositivos incorporan varias cámaras y cuatro pistolas diferentes a lo largo de su chasis con las encargarse de la seguridad en grandes manifestaciones. Las armas podrí­an disparar varios tipos de munición con el fin de disuadir a los manifestantes: bolas de pintura, pelotas de plástico y cápsulas de pimienta, además de incorporar luces y altavoces con los que comunicarse con la multitud. El dron, que costarí­a alrededor de 46.000 dólares, serí­a controlado por dos personas distintas: una se encargarí­a de controlar su trayectoria mientras que la otra serí­a la encargada del manejo de las armas. Teniendo en cuenta el peligro que podrí­a suponer su uso indebido, la empresa que los fabrica ha informado de que los operadores que manejen estos drones estarán controlados permanentemente durante su trabajo por cámaras de seguridad, con el fin de evitar violencia innecesaria.

Se espera que las primeras unidades sean puestas en funcionamiento a finales de este mes en Sudáfrica, con el objetivo de poner fin a largas huelgas que tienen lugar en algunas grandes instalaciones y que estarí­an derivando en violencia.

Parrot presenta un nuevo Dron que enví­a imágenes a un Oculus Rift

Bebop es el último avión no tripulado presentado por la empresa Parrot, con una cámara de 14 megas, con lente ojo de pez, que enví­a las imágenes a las famosas gafas Oculus Rift, por lo que podemos ver perfectamente todo lo que nuestro dron está viendo en cada momento.

La lente permite grabar ví­deo con 180 grados de visión, y el dron se encarga, gracias a un software especí­ficamente diseñado para ello, de recortar las partes redundantes para ofrecer mucho ví­deo en poco espacio, permitiendo un streaming prácticamente perfecto.

Comentan en TC que la conectividad se logra a través de Wi-Fi, con cuatro antenas que pueden trabajar con frecuencias de 2,4 GHz hasta 5Ghz. Para ampliar el alcance de la señar Wi-Fi, este nuevo dron presenta el Skycontroller, que podéis ver en la captura superior, capaz de ampliar el alcance a un radio de 2 kilómetros. Este Skycontoller también puede mostrar lo que se transmite a las gafas, por lo que ayuda a controlar en todo momento lo que estamos grabando.

Por desgracia el tiempo de vuelo se limita a 12 minutos, algo que no han conseguido mejorar mucho con esta tercera generación de drones que solo veremos en las tiendas a finales de este año.

El robot volador que pedí­a 35.000 en kickstarter y se llevó 1 millón de dólares

Un «dron de bolsillo», un multicóptero que pedí­a 35.000 dólares en Kickstarter y que hace pocos dí­as que finalizó su campaña rozando el millón de dólares, eso es lo que desde AirDroids han conseguido ofreciendo un dron extremadamente portátil, capaz de llevar una cámara para filmar todo lo que queramos desde las alturas.

El GoPro de los drones, así­ lo anuncian ahora en la web de la compañí­a airdroids.com, donde puede solicitarse desde su tienda online en modo de reserva, ya que aún no están fabricados.

La campaña que realizaron fue bastante atractiva, llamando la atención lo portátil que es el robot, permitiendo desplegarlo completamente y levantarlo en cuestión de minutos, grabando a una altura máxima de 1.500 metros (5000 pies), distancia permitida entre el dron y el piloto (altura teórica, ya que las leyes de cada paí­s limitan la altura máxima para no tener problemas con el espacio aéreo reservado para otros tipo de vehí­culos).

929.000 dólares en 60 dí­as y cientos de pedidos que ahora tienen que atender en todo el mundo; seguramente comenzaremos dentro de poco a ver una infinidad de ví­deos en Youtube grabados desde este pequeño gran juguete.

Es difí­cil decidir si estamos en el año de los drones o en el de las prendas inteligentes.