En una empresa grande, el departamento de TI siempre ha sido una mezcla de taller mecánico y torre de control: por un lado mantiene “el motor” funcionando (infraestructura, redes, soporte, seguridad), por otro acompasa el ritmo del negocio (proyectos, datos, productos digitales). La inteligencia artificial cambia el equilibrio porque introduce automatización y capacidad de análisis continuo en tareas que antes dependían de disponibilidad humana. Lo importante es entenderla como un “piloto automático con caja negra”: acelera, pero exige supervisión, reglas claras y trazabilidad de lo que hace.
Ese matiz cobra especial peso en España por el contexto regulatorio. En 2026, integrar IA en procesos corporativos no es solo una decisión tecnológica; también es una decisión de riesgo y cumplimiento. Cuando la organización es grande, la prioridad ya no es “probar herramientas”, sino diseñar un modelo operativo que permita aprovechar eficiencia sin perder control, con documentación y responsabilidades bien definidas. Continúa leyendo «Cómo montar un departamento de TI en una gran empresa española en 2026 con la inteligencia artificial integrada»