Cuando somos infectados por un troyano, y eso es relativamente sencillo si acostumbramos a instalar lo primero que aparece por Internet, podemos comenzar a sufrir consecuencias de todo tipo: nuestros datos son robados y enviados a quién sabe dónde, las conversaciones de skype pueden grabarse en vídeo y enviarse a otras personas sin nuestro permiso, tal y como comentamos ayer, nuestro ordenador puede comenzar a realizar acciones extrañas, o incluso a perder información… pero una de las más clásicas: formaremos parte de una red de ordenadores que atacarán a determinadas IPs cuando alguien desde fuera lo desee.
La idea es sencilla: se instala un sistema en nuestro ordenador, difícil de ser detectado, y cuando el atacante lo desee activará miles (o millones) de ordenadores infectados en todo el mundo para que envíen peticiones a un sitio web, dejándolo bloqueado durante horas, o incluso días.
Una de las principales alternativas a Whatsapp, más segura, más flexible y con una excelente versión web, ha comenzado el día con malas noticias: sus servidores están sufriendo un ataque DDoS, dejando a sus usuarios sin servicio.
Lo informan en Twitter como un problema global, aunque inicialmente solo afectaba a India y el sudeste asiático.
Como en todos los ataques DDoS, puede ser que el servicio funcione durante un breve espacio de tiempo, pero se notará lentitud mientras el ataque persista, sin previsión para normalizar el servicio.
Lo están solucionando bloqueando el tráfico «sospechoso», el que no corresponde a usuarios reales y sí a «robots» que acceden para saturar los servidores, aunque ya se sabe: en un ataque DDos pueden acabar siendo bloqueados usuarios normales dentro de los filtros establecidos.
No sabemos quién está por detrás de los ataques, pero sí han conseguido demostrar que la infraestructura de Telegram no es tan robusta como la de Whatsapp, que tiene a Facebook como dueño.
Podéis estar al tanto de las novedades en la cuenta oficial de Twitter: @telegram
La conocida plataforma de desarrollo colaborativo y alojamiento de software GitHub vuelve a la normalidad después de que desde el pasado jueves 26 de marzo comenzará a experimentar un gran aumento de tráfico, provocándole constantes interrupciones del servicio, siendo considerado por la propia plataforma como el mayor ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) que ha sufrido a lo largo de su historia.
Acorde al anuncio que realizaron en el mismo día en el que comenzaron los ataques, los mismos incluyen a todos los vectores que ya sufrieron en ataques anteriores unido además al uso de algunas nuevas técnicas sofisticadas mediante el uso de navegadores web que hacen que muchos usuarios, de manera involuntaria, mandasen altas peticiones de tráfico a la plataforma.
Según indica la misma plataforma ahora, el enorme trafico recibido durante estos días han sido procedentes del motor de búsquedas chino Baidu, a través de páginas específicas que enlazan a copias de sitios web que se encuentran prohibidos en China. De momento, GitHub no se ha pronunciado acerca de quienes están detrás de dichos ataques.
Como se puede comprobar tanto a través de la página de estado como a través de la cuenta de Twitter que muestra constantemente el estado actual de GitHub, la propia plataforma ha vuelto a la normalidad después de casi una semana con constantes interrupciones en su servicio debido precisamente al ataque.
A lo largo de la mañana de este sábado, muchos usuarios han estado señalando a través de Twitter acerca de la imposibilidad de acceder a sus cuentas en el servicio de mensajería móvil Telegram, competencia directa de WhatsApp, adquirida por Facebook en el pasado mes de febrero, y que dicha adquisición cuenta ya con el visto bueno de la comisión europea. Telegram, por su parte, ha informado a los usuarios a través de la misma plataforma de mciroblogging que ha estado sufriendo un ataque de denegación de servicio (DDoS) en el que sus servidores han estado recibiendo tráfico de GB/segundo.
Algunos de los comentarios recibidos en el tweet de Telegram apuntan hacia la dirección de que se está empleando una botnet, un ataque que se puede hacer por encargo o para la extorsión económica del afectado, coincidiendo además con la opinión de Pavel Durov, que cree que la competencia podría estar detrás del ataque con la intención de reducir la popularidad de su servicio, aunque de momento no se sabe quienes están detrás de dicho ataque. Hay otros usuarios, sin en cambio, que simplemente se quejan por la tardanza de Telegram de informar del ataque o de que aún el servicio sigue estando de manera inestable.
A pesar del buzz inicial que ha tenido este servicio, a lo largo del tiempo, muchos usuarios han vuelto a preferir a WhatsApp como su servicio de mensajería móvil principal, aunque eso no quita que siga existiendo usuarios que usen el servicio de mensajería de Telegram. También cabe señalar que la imposibilidad de que Telegram pueda ofrecer su servicio en el día de hoy con total normalidad se debe a aspectos externos, mientras que las continuas caídas por WhatsApp se deben en mayor parte a problemas internos.
El blanco del ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) ahora apuntan a Basecamp, compañía especializada en su solución para la gestión de proyectos colaborativamente a través de la web. La compañía indica que ha estado en comunicación con la parte que se declara responsable del ataque, la cual le exige un pago a cambio del cese del mismo. La postura de Basecamp es clara, no van a ceder al chantaje, y además, ha puesto la situación en manos de las autoridades competentes para la búsqueda de la persona o grupo responsable del ataque. Además, sospecha, en base a la dirección de correo electrónico utilizada, que los responsables también son los mismos de un ataque similar que recientemente sufrió Fotolia la pasada semana.
Basecamp está ahora colaborando con Fotolia, según recoge TNW, para aprender más acerca de las experiencias que también han sufrido tanto GitHub como Meetup, que también han sufrido ataques de denegación de servicio distribuido a principios del presente año, por si también pudieran ser afectados por los mismos responsables.
Basecamp indica que están haciendo todo lo que pueden con la ayuda de sus proveedores de red para mitigar el ataque y detener la interrumpción del servicio, añadiendo que están en contacto con la policía para la localización de los criminales responsables. Finalizan indicando que puede ser un camino difícil y lo sienten profundamente. Ellos mismos son conscientes de que no hay solución rápida, por lo que no pueden estimar cuando volverá todo a la normalidad. En una actualización reciente a través de Twitter, declaran que ya debería estar disponible para el 95% de los clientes, mientras aquellos que encuentren algunas dificultades, deberán esperar.
El pasado año, ya vimos como otros servicios han tenido que reforzar sus medidas de seguridad ante los diferentes ataques que han ido sufriendo, teniendo que tomar medidas y estar a la altura en lo que respecta a la comunicación con sus clientes advirtiéndoles en todo momento de la situación.
Seguramente todos sabéis que Twitter y Facebook han sufrido ataques de tipo DDoS, Ataque de Denegación de Servicio Distribuido, que han causado la caída de los servicios ofrecidos durante varias horas. En estos instantes aún hay momentos en los que no se puede acceder correctamente a las redes, perjudicando el trabajo y la comunicación de millones de personas de todo el mundo.
Aunque no se conoce públicamente ningún ataque realizado contra Google, parece que está ayudando a Twitter y Facebook a encontrar a los responsables por el caos que se ha generado hoy en la web social.
Lo curioso es que ha sido necesario dejar Twitter indisponible durante horas para que mucha gente reconozca el motivo de su vicio: Twitter elimina la sensación de soledad de los que trabajan aislados.
No es la primera ni será la última vez que este tipo de agresión nos deja sin poder acceder a servicios, aplicaciones o sitios de información, esperemos que, por lo menos, encuentren y castiguen a los responsables.