
Una de las principales alternativas a Whatsapp, más segura, más flexible y con una excelente versión web, ha comenzado el día con malas noticias: sus servidores están sufriendo un ataque DDoS, dejando a sus usuarios sin servicio.
Lo informan en Twitter como un problema global, aunque inicialmente solo afectaba a India y el sudeste asiático.
Como en todos los ataques DDoS, puede ser que el servicio funcione durante un breve espacio de tiempo, pero se notará lentitud mientras el ataque persista, sin previsión para normalizar el servicio.
Lo están solucionando bloqueando el tráfico «sospechoso», el que no corresponde a usuarios reales y sí a «robots» que acceden para saturar los servidores, aunque ya se sabe: en un ataque DDos pueden acabar siendo bloqueados usuarios normales dentro de los filtros establecidos.
No sabemos quién está por detrás de los ataques, pero sí han conseguido demostrar que la infraestructura de Telegram no es tan robusta como la de Whatsapp, que tiene a Facebook como dueño.
Podéis estar al tanto de las novedades en la cuenta oficial de Twitter: @telegram


El blanco del ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) ahora apuntan a Basecamp, compañía especializada en su solución para la gestión de proyectos colaborativamente a través de la web. La compañía indica que ha estado en comunicación con la parte que se declara responsable del ataque, la cual le exige un pago a cambio del cese del mismo. La postura de Basecamp es clara, no van a ceder al chantaje, y además, ha puesto la situación en manos de las autoridades competentes para la búsqueda de la persona o grupo responsable del ataque. Además, sospecha, en base a la dirección de correo electrónico utilizada, que los responsables también son los mismos de un ataque similar que recientemente sufrió Fotolia la pasada semana.