El satélite experimental de Google ha ejecutado un modelo de IA en el espacio y ha devuelto a la Tierra un haiku sobre estar en órbita, lo que la compañía presenta como la primera respuesta de una IA generada por un chip de centro de datos en el espacio. El prototipo, parte del proyecto Suncatcher, se lanzó el 1 de octubre y hizo correr su modelo Gemma 4 a bordo. Lo anunció Travis Beals, director sénior de Google, en el blog de Google Research, y lo recoge The Next Web. Continúa leyendo «El satélite Suncatcher de Google ya ejecuta IA en órbita y ha enviado un haiku como primera señal de vida»
Etiqueta: centros de datos
Cuánta energía y agua gasta de verdad una pregunta a la IA (y por qué nadie da la misma cifra)
¿Cuánto consume una pregunta a un chatbot? Según quién responda, entre una décima de vatio hora y varios vatios hora, y entre cinco gotas y unos 45 mililitros de agua. Ninguna de esas cifras es mentira. Miden cosas distintas, con modelos distintos y en centros de datos distintos.
Esta guía reúne los datos publicados con método por Google, OpenAI, Mistral, la Agencia Internacional de la Energía y un equipo de la Universidad de California, y explica por qué no encajan entre sí. Si buscas un número único que zanje la discusión, no lo vas a encontrar aquí, porque hoy no existe. Continúa leyendo «Cuánta energía y agua gasta de verdad una pregunta a la IA (y por qué nadie da la misma cifra)»
¿Agua del petróleo para enfriar la IA? Lo que dice de verdad el estudio de UT Austin sobre desalar para los centros de datos
Los centros de datos de Texas podrían refrigerarse con agua salada o contaminada, incluida el agua de producción que sale de los pozos de petróleo, si la desalan antes. Es la propuesta de un estudio de la Universidad de Texas en Austin publicado en la revista Water Research, que concluye que incluso el tratamiento que más energía consume supone una pequeña fracción del consumo total de un centro de datos.
El artículo científico, «System-scale design and analysis of desalination systems for meeting water needs of data centers», en Water Research, lo firman Vishnu Sree Shanthanu Katakam, Mariam Arzumanyan, Ning Lin y Vaibhav Bahadur. La Cockrell School of Engineering lo difundió el 8 de octubre de 2026 y medios como Interesting Engineering lo recogieron el 12 de octubre.
¿Por qué hablar de agua del petróleo en Texas?
Porque sobra en un sitio y falta en otro. Bahadur lo resume en la nota de la Cockrell School sobre si el agua salada y sucia puede enfriar centros de datos: la cuenca del Pérmico produce cada día el equivalente a 1.200 piscinas olímpicas de agua de producción.
Hoy esa agua se transporta largas distancias y se inyecta bajo tierra, algo que Bahadur considera problemático «en muchos sentidos, incluido el riesgo de actividad sísmica». Según la nota, la región podría quedarse sin espacio para inyectarla ya en 2030.
Al otro lado está la demanda. Un informe técnico anterior de la misma universidad, difundido en mayo por UT News sobre el uso de agua de los centros de datos en Texas, calcula que los centros de datos usan hoy menos del 1 % del agua del estado, pero podrían llegar al 3-9 % en 2040. Como referencia, la industria manufacturera consume alrededor del 7 %. En Texas hay más de 400 centros de datos en funcionamiento o en construcción.
¿Qué tecnologías compara el estudio?
Dos familias de desalación ya existentes. La ósmosis inversa, con membranas, es la más eficiente energéticamente, pero tiene problemas con aguas más saladas que el agua de mar. Los métodos térmicos, que evaporan y condensan el agua, funcionan con salmueras muy concentradas, pero consumen bastante más energía y sufren incrustaciones en los equipos.
«No estamos esperando a que llegue una tecnología futurista a resolver este problema», dice Bahadur. Esa es la tesis: la tecnología ya existe, tiene un coste, y la pregunta es dónde y cómo aplicarla.
El estudio analizó tres escenarios de centros de datos y cómo la elección del tratamiento cambia el coste y el impacto ambiental. Para comparar opciones, los autores proponen un indicador nuevo, la Saline Water Utilization Intensity (SWUI), que mide la presión sobre el agua local.
El caso que mejor sale no es el del petróleo
Es el detalle que menos titulares ha generado. Según la nota de la universidad, el escenario con menor presión sobre el agua local fue un proyecto propuesto en Longview (Texas) que usaría agua subterránea salobre tratada con ósmosis inversa en dos etapas: alta recuperación de agua dulce, bajo coste y consumo energético relativamente bajo.
Mi lectura es que eso matiza el titular. El agua de producción del Pérmico es la imagen potente, pero la nota no da su salinidad: si supera la del agua de mar, queda fuera del alcance de la ósmosis inversa y obliga a usar los métodos térmicos, los caros en energía. La opción que mejor sale en el estudio es el agua salobre, menos salada, y no la salmuera petrolera.
El estudio sí sostiene que todas las opciones son asumibles dentro de la factura energética de un centro de datos, lo que encaja con la escala de los centros de datos hiperescalados y su factura energética. Lo que la nota no publica son cifras concretas de coste o de energía por metro cúbico, así que no conviene inventarlas.
Un debate que ya está en el Parlamento de Texas
El estudio llega en mal momento para el sector, o en el mejor, según se mire. En septiembre, el gobernador Greg Abbott paralizó los nuevos permisos para centros de datos para evaluar su impacto en las comunidades, y la fiscalía general del estado anunció una investigación sobre el uso de agua de los centros existentes, según la Cockrell School.
Bahadur y Lin, este último economista jefe del Bureau of Economic Geology, han testificado ante la comisión de Agua, Agricultura y Asuntos Rurales del Senado de Texas. Ambos participan en el consorcio COMPASS, que desarrolla software para analizar proyectos concretos de cara a los permisos. «Esperamos dar a los responsables las herramientas que necesitan para proteger y beneficiar a sus comunidades», dice Lin.
La desalación no es una idea nueva; lo que cambia es el cliente. Hasta ahora se pensaba en agua potable, como en los desalinizadores solares del MIT para obtener agua potable del mar. Ahora el comprador potencial es una industria con dinero y prisa.
Mi postura: la idea es sensata y tiene la virtud de no depender de tecnologías por inventar. Pero el titular «agua del petróleo para la IA» vende más de lo que el estudio respalda. Lo que deja claro es que desalar es asumible y que la fuente concreta importa mucho. Si Texas acaba exigiendo a los nuevos centros de datos que justifiquen su agua con un indicador como el SWUI, el estudio habrá servido para algo más que para un buen titular.
Google firma el mayor contrato nuclear de la historia tech: 890 megavatios de Constellation Energy para alimentar su IA
Alphabet, la matriz de Google, ha firmado un acuerdo de suministro de energía nuclear con Constellation Energy por 890 megavatios distribuidos en once unidades reactoras en tres estados: Illinois, Pensilvania y Nueva Jersey. La inversión comprometida supera los 4.300 millones de dólares (≈ 4.042 millones de euros). Es el mayor contrato de energía nuclear corporativo de la historia de la industria tecnológica y llega en un momento en que la demanda eléctrica de los centros de datos de IA ha convertido la seguridad energética en una prioridad estratégica para las Big Tech. Continúa leyendo «Google firma el mayor contrato nuclear de la historia tech: 890 megavatios de Constellation Energy para alimentar su IA»
Amazon deja de firmar acuerdos de confidencialidad con las administraciones para sus centros de datos, pero el problema de confianza sigue ahí
El consejero delegado de Amazon Web Services ha anunciado que la compañía ha dejado de usar acuerdos de confidencialidad (NDA) con las agencias públicas con las que trata cuando busca permiso para construir nuevos centros de datos. Lo hizo en una sola frase dentro de un artículo mucho más largo en el que intenta desmontar las sospechas sobre estas instalaciones. Lo cuenta Anthony Ha en TechCrunch. Es un gesto relevante, pero es la única parte de su defensa que se puede comprobar fácilmente. Continúa leyendo «Amazon deja de firmar acuerdos de confidencialidad con las administraciones para sus centros de datos, pero el problema de confianza sigue ahí»
Google anuncia una inversión de 13.000 millones de euros en Finlandia y firma un contrato de 22 años con la central nuclear de Loviisa
Es la mayor inversión extranjera en un solo país europeo que Google ha anunciado nunca: 13.000 millones de euros destinados a infraestructura de IA en Finlandia. Lo anunció hoy la compañía, junto con un contrato de 22 años con la empresa energética Fortum para comprar hasta el 50% de la electricidad que produce la central nuclear de Loviisa, la planta que actualmente genera aproximadamente el 10% de la electricidad del país. Continúa leyendo «Google anuncia una inversión de 13.000 millones de euros en Finlandia y firma un contrato de 22 años con la central nuclear de Loviisa»
Meta quiere vender su cómputo sobrante: el giro estratégico que convierte los centros de datos en negocio de nube
Bloomberg publicó el 1 de julio de 2026 una información que movió la acción de Meta más de un 6% en un solo día: la empresa está desarrollando un negocio de cloud computing para vender el cómputo de inteligencia artificial que sus centros de datos no están usando. El proyecto tiene nombre interno: Meta Compute. Y llega en un momento en que Meta lleva meses perdiendo posiciones frente a los modelos de OpenAI, Google y Anthropic. Continúa leyendo «Meta quiere vender su cómputo sobrante: el giro estratégico que convierte los centros de datos en negocio de nube»
Drones, nube y geopolitica: por qué los centros de datos se han convertido en objetivos militares
A comienzos de marzo de 2026, tres instalaciones asociadas a Amazon Web Services (AWS) en Emiratos Árabes Unidos y Baréin fueron alcanzadas por drones iraníes, un episodio que desencadenó interrupciones visibles en servicios online a escala global, según informó Futurism. El interés de este ataque no está solo en el daño inmediato, sino en el cambio de guion: expertos citados por distintos medios lo interpretan como una de las primeras veces que una operación militar apunta de forma directa a activos de una gran tecnológica estadounidense.
AWS reconoció en una actualización fechada el 2 de marzo que hubo daños estructurales, problemas en el suministro eléctrico de su infraestructura y, en algunos casos, intervenciones de extinción que terminaron provocando daños por agua. Dicho de forma sencilla: no hace falta “volar” un edificio para dejarlo inservible; basta con cortar la energía, comprometer la refrigeración o forzar paradas de emergencia. Un centro de datos se parece menos a una oficina y más a un organismo que necesita latidos constantes: electricidad estable y frío permanente. Continúa leyendo «Drones, nube y geopolitica: por qué los centros de datos se han convertido en objetivos militares»
Un nanoláser microscópico para llevar la luz dentro del microchip y recortar el gasto energético
Si piensas en un láser, quizá te venga a la cabeza un puntero o un equipo industrial. Lo interesante de lo que acaba de presentar un equipo de la Technical University of Denmark (DTU) es justo lo contrario: un nanoláser tan compacto que está pensado para convivir con miles de “hermanos” dentro de un solo microchip. La idea se cuenta en un trabajo revisado por pares publicado en Science Advances, con Jesper Mørk como uno de los autores, junto a investigadores como Meng Xiong y Yi Yu (DTU Electro).
La promesa es directa, aunque todavía depende de varios pasos: si la comunicación interna de los chips dejara de basarse principalmente en señales eléctricas y pasara a usar fotones (partículas de luz), los dispositivos podrían mover datos más deprisa y con menos pérdidas energéticas. En la nota de DTU difundida a través de EurekAlert! se llega a estimar que, en un escenario maduro, el consumo de energía de los ordenadores podría reducirse a la mitad gracias a este tipo de componentes. Conviene leerlo como una proyección razonada, no como un resultado ya garantizado en productos comerciales. Continúa leyendo «Un nanoláser microscópico para llevar la luz dentro del microchip y recortar el gasto energético»
Anthropic promete que sus centros de datos no encarecerán la luz: qué significa y por qué llega ahora
Los centros de datos se han convertido en el nuevo “gran electrodoméstico” de la economía digital. Si antes el consumo fuerte estaba en fábricas o grandes complejos industriales, ahora buena parte del tirón viene de edificios repletos de servidores que no paran ni de día ni de noche. En el caso de la IA generativa, la demanda energética se dispara: entrenar y operar modelos requiere muchos chips trabajando a plena carga y, por tanto, mucha electricidad y mucha refrigeración.
El conflicto aparece cuando esa electricidad no llega sola. Para conectar un centro de datos nuevo o ampliar uno existente, a menudo hay que reforzar subestaciones, líneas de transmisión y equipos de distribución. Son obras caras, y el gran debate local suele ser el mismo: ¿quién paga esas mejoras? Si el coste termina repartiéndose entre todos los usuarios de la red, los vecinos pueden notar subidas en su tarifa eléctrica, aunque no tengan nada que ver con la actividad del centro de datos. Es como si tu comunidad de vecinos tuviera que cambiar todo el cuadro eléctrico porque un único piso instala una cocina profesional: el edificio entero se ve afectado, aunque solo uno se beneficie.
En ese contexto, Anthropic ha anunciado que intentará evitar que sus data centers incrementen los costes de la electricidad para los residentes cercanos, según explicó la periodista Justine Calma en The Verge. La idea central es clara: la empresa dice que asumirá cargos mensuales más altos para cubrir el 100% de las mejoras necesarias para conectarse a la red, incluyendo la parte que de otro modo se trasladaría a los consumidores. Continúa leyendo «Anthropic promete que sus centros de datos no encarecerán la luz: qué significa y por qué llega ahora»