Meta pone sobre la mesa hasta 135.000 millones para IA en 2026 y el mensaje es claro: infraestructura primero

Cuando Meta habla de gastar entre 115.000 y 135.000 millones de dólares en 2026 en inversión de capital, no está anunciando una nueva función bonita para redes sociales; está describiendo un plan de obras. Es el tipo de presupuesto que suena más a construir autopistas que a lanzar una app. Varias informaciones publicadas a finales de enero —entre ellas The Financial Express y ITPro— coinciden en el rango alto y en la idea central: la compañía quiere asegurarse de que su capacidad de cómputo y sus centros de datos no sean el cuello de botella de su estrategia de IA durante 2026.

El dato impresiona por comparación: el propio grupo ya venía de un 2025 con un gasto muy alto en infraestructura relacionada con inteligencia artificial, pero el salto proyectado para 2026 se acerca a duplicar esa intensidad. En el lenguaje de las tecnológicas, esto se traduce en un movimiento de “quien llegue tarde al aparcamiento paga peor plaza”: si no reservas potencia de cálculo y energía hoy, entrenar modelos mañana sale mucho más caro o directamente se vuelve inviable. Continúa leyendo «Meta pone sobre la mesa hasta 135.000 millones para IA en 2026 y el mensaje es claro: infraestructura primero»

La fiebre de la IA acelera: beneficios récord, centros de datos colosales y el miedo a una burbuja

Hay periodos en tecnología que se sienten como una autopista de varios carriles en hora punta: todo se mueve rápido, hay más ruido del habitual y cualquier frenazo parece que puede provocar un choque en cadena. El auge actual de la inteligencia artificial encaja en esa imagen. Por un lado, las grandes compañías presentan resultados que suenan a récord histórico; por otro, dentro del propio sector se escucha un murmullo persistente: “¿y si esto está inflado?”.

Un buen termómetro de este clima es Nvidia, pieza clave porque sus chips sostienen buena parte de la infraestructura necesaria para entrenar y ejecutar modelos de IA. Según relataba The New York Times, la compañía comunicó un salto muy fuerte en su beneficio trimestral, un dato que alimenta la narrativa de que el mercado no solo crece, sino que lo hace con una intensidad poco común. El discurso del optimismo se apoya en una idea sencilla: si se venden tantos chips y tanta capacidad de cómputo, es porque la demanda es real.

La mirada escéptica, en cambio, hace una distinción importante. Comprar “picos y palas” no prueba por sí mismo que la mina esté dando oro. Puede significar que muchas empresas están invirtiendo para posicionarse “por si acaso”, esperando que el uso masivo y rentable de la IA llegue pronto. Y cuando el sector sube como un ascensor, cualquier bajada, por pequeña que sea, se interpreta como aviso: tal vez el entusiasmo está corriendo por delante de los ingresos sostenibles. Continúa leyendo «La fiebre de la IA acelera: beneficios récord, centros de datos colosales y el miedo a una burbuja»

Nvidia refuerza su apuesta por CoreWeave con 2.000 millones para acelerar 5 GW de capacidad de IA

El crecimiento de la IA se parece cada vez más a una gran ciudad en hora punta: no basta con tener más coches si las carreteras, los aparcamientos y las gasolineras no dan abasto. Con esa lógica, Nvidia anunció una inversión de 2.000 millones de dólares en CoreWeave para impulsar el plan de la compañía de sumar más de 5 gigavatios de potencia de computación orientada a IA antes de 2030, según informó TechCrunch. En vez de limitarse a vender chips, el gigante de los semiconductores está empujando también la infraestructura que permite que esos chips trabajen a pleno rendimiento: centros de datos con terreno, electricidad y diseño pensados específicamente para cargas de entrenamiento e inferencia.

La operación se materializa con la compra de acciones Clase A de CoreWeave a 87,20 dólares por título. Es una señal clara: Nvidia no solo quiere seguir siendo el proveedor de palas en la “fiebre del oro” de la IA; también quiere que haya suficientes minas abiertas para que esas palas se usen sin descanso. Continúa leyendo «Nvidia refuerza su apuesta por CoreWeave con 2.000 millones para acelerar 5 GW de capacidad de IA»

Oklo gana tracción en bolsa tras una mejora de recomendación y el empuje de un acuerdo nuclear ligado a Meta

La atención del mercado hacia Oklo no es nueva, pero a veces una sola nota de análisis funciona como ese empujón que hace que una conversación vuelva a la mesa. Según informó Barron’s, BofA Securities elevó su recomendación sobre la acción a “Comprar” desde “Neutral” y, al mismo tiempo, revisó al alza su precio objetivo hasta 127 dólares desde 111. El gesto tiene peso porque llega en un momento en el que el entusiasmo por la compañía convive con dudas muy concretas: no se cuestiona que la historia sea atractiva, se cuestiona el calendario y la ejecución.

En términos prácticos, una mejora de recomendación no convierte un proyecto en realidad de la noche a la mañana. Es más parecido a cuando un banco te preaprueba una hipoteca: no significa que ya tengas casa, pero sí que alguien ha revisado tu perfil y considera que el plan tiene coherencia si se cumplen ciertos pasos. En el caso de Oklo, el paso clave sigue siendo el mismo: demostrar que su camino hacia la comercialización puede sostenerse con acuerdos, financiación y avances regulatorios. Continúa leyendo «Oklo gana tracción en bolsa tras una mejora de recomendación y el empuje de un acuerdo nuclear ligado a Meta»

Centros de datos: prodigios de ingeniería que nadie quiere al lado

Hay edificios que no se construyen para ser visitados, sino para que el resto del mundo funcione. Los centros de datos de hiperescala son así: naves gigantescas repletas de GPU y otros chips especializados, alineados como estanterías de un supermercado que, en lugar de latas, guardan potencia de cálculo. Dentro, miles de procesadores trabajan en paralelo para alimentar modelos de inteligencia artificial que consumen y producen texto, imágenes o código a una velocidad difícil de imaginar. Según describía Mat Honan en MIT Technology Review, una sola instalación puede ocupar millones de pies cuadrados, contener cientos de miles de chips de gama alta conectados por kilómetros de cableado y devorar enormes cantidades de electricidad para mantener esas máquinas en marcha sin pausa.

Es fácil caer en la fascinación: la escala, la precisión logística, la refrigeración que parece sacada de una central industrial. También es fácil olvidar que, para quien vive cerca, no es “la nube”, sino un vecino nuevo, enorme, y con necesidades muy terrenales: energía, agua, suelo y permisos. Continúa leyendo «Centros de datos: prodigios de ingeniería que nadie quiere al lado»

Meta Compute: la apuesta de Meta por una infraestructura de IA propia y una huella energética a escala industrial

Meta lleva tiempo insinuando que su próximo gran campo de batalla no está solo en los modelos, sino en lo que los hace funcionar. Si la inteligencia artificial generativa fuese un coche de carreras, los modelos serían el chasis y la aerodinámica; la infraestructura de IA sería el motor, el combustible y el taller donde se ajusta todo para ganar décimas. En esa línea, Mark Zuckerberg anunció en Threads el lanzamiento de Meta Compute, una iniciativa para reforzar y expandir la capacidad de cómputo de la compañía con una ambición energética poco habitual: hablar de decenas de gigavatios durante esta década y, con el tiempo, cientos de gigavatios o más.

La noticia, publicada por TechCrunch el 12 de enero de 2026, encaja con el mensaje que Meta ya venía trasladando a analistas e inversores. En una llamada de resultados el verano pasado, su directora financiera, Susan Li, señaló que desarrollar una infraestructura puntera sería una ventaja central para crear mejores modelos y experiencias de producto, según recogió la propia compañía en ese contexto y recuerda TechCrunch. Continúa leyendo «Meta Compute: la apuesta de Meta por una infraestructura de IA propia y una huella energética a escala industrial»

Nvidia mueve ficha con Vera Rubin: la nueva plataforma de chips de IA que busca mantener su ventaja

Nvidia eligió el escenario más ruidoso del año tecnológico, el Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas, para enseñar su siguiente gran apuesta en chips de IA. Durante la keynote de Jensen Huang, la compañía desgranó su nueva plataforma Vera Rubin, un nombre que rinde homenaje a la astrónoma estadounidense Vera Rubin y que llega con un mensaje claro: Nvidia quiere seguir siendo el proveedor de referencia en el hardware que alimenta los modelos de inteligencia artificial. La información, difundida por AFP a través de Tech Xplore/Science X Network, sitúa este anuncio como una respuesta directa a un mercado que se ha vuelto mucho más competitivo y, sobre todo, menos paciente.

La razón es fácil de entender si se piensa en los centros de datos como cocinas industriales. Durante años, Nvidia ha sido el fabricante de los “fogones” preferidos para cocinar IA a gran escala. Esa ventaja se ha traducido en una posición dominante: la empresa mantiene una cuota estimada cercana al 80% del mercado global de chips para centros de datos orientados a IA, según el mismo despacho. Continúa leyendo «Nvidia mueve ficha con Vera Rubin: la nueva plataforma de chips de IA que busca mantener su ventaja»

Google compra Intersect por 4.750 millones: una jugada para asegurar energía y músculo en centros de datos de IA

La carrera por la infraestructura de IA se está pareciendo cada vez menos a una simple ampliación de servidores y más a la construcción de una red eléctrica en miniatura. En esa lógica encaja el anuncio de Google de adquirir Intersect, un desarrollador de centros de datos y activos energéticos, por 4.750 millones de dólares en efectivo. La información se conoció a través de un comunicado de la compañía y fue recogida por The New York Times, que contextualizó la operación dentro del empuje de las grandes tecnológicas para levantar capacidad de cómputo a escala industrial.

En términos prácticos, la compra busca resolver un problema que ya no se puede esconder detrás de mejoras de software: para entrenar y operar modelos avanzados, no basta con tener chips; hace falta un suministro estable de energía y la capacidad de desplegar data centers con rapidez. Si la IA fuese una cocina profesional, los aceleradores serían los fogones… pero la electricidad sería el gas y la ventilación que permite cocinar durante horas sin apagar nada. Continúa leyendo «Google compra Intersect por 4.750 millones: una jugada para asegurar energía y músculo en centros de datos de IA»

El auge de los centros de datos de IA y su impacto en las plantas energéticas más contaminantes

El crecimiento explosivo de la inteligencia artificial está generando un efecto colateral inesperado: la reactivación de antiguas plantas de energía altamente contaminantes, conocidas como plantas «peaker», que estaban destinadas al retiro. Estos sistemas, diseñados para operar solo en momentos de alta demanda, se han vuelto esenciales ante la creciente presión que los centros de datos ejercen sobre las redes eléctricas de Estados Unidos.

En Chicago, el ejemplo más visible es el de la planta Fisk, una instalación construida en los años 60 que iba a cerrar definitivamente en 2026. Sin embargo, el aumento de la demanda eléctrica vinculado al funcionamiento intensivo de los centros de datos ha hecho que su propietaria, NRG Energy, decida mantenerla activa. El motivo principal: ahora es rentable nuevamente. Continúa leyendo «El auge de los centros de datos de IA y su impacto en las plantas energéticas más contaminantes»

Gigantes del Bitcoin migran a la Inteligencia Artificial ante la crisis de rentabilidad

La industria de la minería de Bitcoin está atravesando uno de sus momentos más críticos. Empresas como Riot Platforms, una de las mayores del sector, han comenzado a diversificar su actividad, apostando por la inteligencia artificial (IA) como una vía para aprovechar su infraestructura y sobrevivir a un mercado cada vez menos rentable. La escena que retrata Wired, con excavadoras y estructuras de tamaño descomunal a las afueras de Corsicana, Texas, no solo refleja una expansión física, sino una transformación estratégica del modelo de negocio.

El problema central radica en que el Bitcoin, pese a sus repuntes esporádicos, ha dejado de ser una fuente segura de ingresos para quienes lo minan a gran escala. Con costes energéticos elevados, competencia feroz y una reducción progresiva de recompensas por bloque minado, muchos centros de datos dedicados a esta actividad enfrentan pérdidas o márgenes ínfimos. En este contexto, los mineros están mirando hacia la IA como una tabla de salvación. Continúa leyendo «Gigantes del Bitcoin migran a la Inteligencia Artificial ante la crisis de rentabilidad»