Un nuevo enfoque contra el Alzheimer: restaurar la barrera hematoencefálica con nanotecnología

El Alzheimer ha sido, durante décadas, uno de los mayores desafíos para la ciencia médica. Esta forma de demencia, que afecta a millones de personas en el mundo, se ha intentado combatir principalmente enfocándose en las neuronas y en la acumulación de placas de proteína beta-amiloide (Aβ). Sin embargo, una investigación reciente publicada en Signal Transduction and Targeted Therapy sugiere que el problema podría estar también en otro lugar menos explorado: la barrera hematoencefálica.

Este «portero» biológico tiene la misión de proteger el cerebro de sustancias tóxicas que circulan por la sangre. Es como un filtro que decide qué entra y qué no. Cuando esta barrera se deteriora, como sucede en pacientes con Alzheimer, el cerebro queda expuesto a una serie de compuestos que podrían acelerar el deterioro cognitivo. La acumulación de Aβ, en este contexto, se convierte en un síntoma de un sistema de limpieza que ya no funciona como debería. Continúa leyendo «Un nuevo enfoque contra el Alzheimer: restaurar la barrera hematoencefálica con nanotecnología»

¿Y si el Alzheimer no fuera una enfermedad del cerebro? Una nueva teoría sacude décadas de investigación

Durante décadas, la enfermedad de Alzheimer ha sido considerada el mayor enigma de la neurología. Millones de personas en todo el mundo sufren esta forma de demencia que, con el tiempo, borra recuerdos, desorienta identidades y desconecta a las personas de sus seres queridos. Sin embargo, una nueva corriente científica está cuestionando los fundamentos mismos de lo que creíamos saber.

Un grupo de investigadores del Krembil Brain Institute, encabezado por el Dr. Donald Weaver, plantea una hipótesis provocadora: el Alzheimer podría no ser, en esencia, una enfermedad del cerebro, sino una enfermedad autoinmune. Esta idea nos obliga a replantear no solo nuestras teorías, sino también las estrategias terapéuticas utilizadas hasta ahora. Continúa leyendo «¿Y si el Alzheimer no fuera una enfermedad del cerebro? Una nueva teoría sacude décadas de investigación»