En el laboratorio solemos imaginar la infección como una partida de ajedrez: el virus mueve, la bacteria responde, el virus se adapta, la bacteria contraataca. Ese pulso evolutivo existe en la Tierra, pero un equipo científico se llevó la partida a un tablero distinto: la microgravedad de la Estación Espacial Internacional. Lo que observaron es una versión alterada de esa pelea, con ritmos, reglas y atajos genéticos que no son los habituales en un matraz terrestre. El trabajo se centró en un dúo muy conocido por la biología molecular: el fago T7 y su huésped, E. coli. Continúa leyendo «Virus en microgravedad: lo que la Estación Espacial Internacional está enseñando sobre la terapia con fagos»