Mientras las empresas experimentan con la integración de la inteligencia artificial en todas partes, una tendencia inesperada está surgiendo: recurrir a la IA para ayudar a los bots a comprender mejor las emociones humanas. Esta área se denomina “Emotion AI” o inteligencia artificial emocional, según un informe de PitchBook sobre tecnologías emergentes en el ámbito del software empresarial, que predice un aumento en el uso de esta tecnología.