El coste medio de una brecha de datos bajó a 4,44 millones de dólares en 2025, un 9% menos y el primer descenso en cinco años, según el Cost of a Data Breach Report 2025 de IBM y Ponemon Institute.
La cifra global invita a respirar, pero conviene leerla como se lee la temperatura media de una ciudad: útil para orientarse, mala para decidir si sales con abrigo. El propio informe de IBM muestra que las organizaciones con uso intensivo de IA y automatización afrontaron un coste medio de 3,62 millones, mientras que las que no las usaron se fueron a 5,52 millones. La diferencia es de 1,9 millones de dólares por incidente, un hueco que no se está cerrando.
Ese “premio” económico tiene un efecto secundario: incentiva a automatizar deprisa, incluso cuando los controles y la disciplina operativa no están listos. La paradoja es incómoda: la tecnología que ayuda a bajar costes también puede crear nuevas zonas ciegas si se despliega sin gobernanza de IA. Continúa leyendo «El ascenso de la ciberseguridad controlada por IA: por qué 2026 marcará un cambio clave»