
Este año está siendo curioso en lo que respecta a la seguridad de los servicios web. Hemos pasado de ver noticias de los problemas de seguridad que han afectado a un número de servicios web conocidos a noticias donde éstos toman medidas, entre ellas, la implementación del factor de autenticación en dos pasos. Y si la semana pasada fue Twitter quien lo implementó, esta semana es Evernote quien hace lo suyo, aunque eso sí, llegando primero a los usuarios de cuentas de pago, según la compañía, porque «están más comprometidos con el servicio», y que llegará a finales de año al resto de usuarios.
Además, la implementación de la autenticación en dos pasos viene acompañada también con la implementación del historial de acceso y las aplicaciones autorizadas, dos medidas más de seguridad que permitirá, por un lado, que los usuarios tengan acceso a las localizaciones desde donde han accedido a sus cuentas, y ser avisados por si su cuenta ha sido accedida por un tercero, y por otro, controlar aquellas aplicaciones que tengan autorizadas para ser usadas con Evernote.
Los usuarios necesitarán su id de usuario y contraseña, y además, del código que se les enviará a través de un mensaje SMS a sus terminales móviles.
Por tanto, lo más normal, visto la tendencia, es que otros servicios que aún no lo hayan hecho, incluya la autenticación en dos pasos, con el fin de que los usuarios tengan mayor protección en el acceso a sus cuentas.
Vía: Blog de Evernote

Vamos a familiarizarnos un poco con el protocolo de seguridad DMARC (Domain-based Message Authentication, Reporting & Conformance), ya que se trata de una herramienta de seguridad que permite a los propietarios de dominios establecer controles indicando a los proveedores de correo electrónico, como GMail, como proceder ante mensajes no autentificados enviado desde sus dominios, lo que reducirá la suplantación de identidad (phishing).
Ya es habitual y forma parte de nuestro día a día que las aplicaciones vayan dependiendo de Facebook para ofrecer sus servicios, como por ejemplo, como sistema de identificación. El problema está en que cuando queremos usar aplicaciones de terceros con Facebook, no nos queda más opción que aceptar o no todos los permisos que nos exigen.