
La conocida plataforma de desarrollo colaborativo y alojamiento de software GitHub vuelve a la normalidad después de que desde el pasado jueves 26 de marzo comenzará a experimentar un gran aumento de tráfico, provocándole constantes interrupciones del servicio, siendo considerado por la propia plataforma como el mayor ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) que ha sufrido a lo largo de su historia.
Acorde al anuncio que realizaron en el mismo día en el que comenzaron los ataques, los mismos incluyen a todos los vectores que ya sufrieron en ataques anteriores unido además al uso de algunas nuevas técnicas sofisticadas mediante el uso de navegadores web que hacen que muchos usuarios, de manera involuntaria, mandasen altas peticiones de tráfico a la plataforma.
Según indica la misma plataforma ahora, el enorme trafico recibido durante estos días han sido procedentes del motor de búsquedas chino Baidu, a través de páginas específicas que enlazan a copias de sitios web que se encuentran prohibidos en China. De momento, GitHub no se ha pronunciado acerca de quienes están detrás de dichos ataques.
Como se puede comprobar tanto a través de la página de estado como a través de la cuenta de Twitter que muestra constantemente el estado actual de GitHub, la propia plataforma ha vuelto a la normalidad después de casi una semana con constantes interrupciones en su servicio debido precisamente al ataque.





El blanco del ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) ahora apuntan a Basecamp, compañía especializada en su solución para la gestión de proyectos colaborativamente a través de la web. La compañía indica que ha estado en comunicación con la parte que se declara responsable del ataque, la cual le exige un pago a cambio del cese del mismo. La postura de Basecamp es clara, no van a ceder al chantaje, y además, ha puesto la situación en manos de las autoridades competentes para la búsqueda de la persona o grupo responsable del ataque. Además, sospecha, en base a la dirección de correo electrónico utilizada, que los responsables también son los mismos de un ataque similar que recientemente sufrió Fotolia la pasada semana.


