En el arranque del MWC 2026 en Barcelona, Börje Ekholm, CEO de Ericsson, puso sobre la mesa una idea que el sector repite cada vez con menos paciencia: si queremos que el 5G cumpla lo prometido, hay que dar el salto a 5G standalone (5G SA). Dicho de forma cotidiana, es como pasar de un coche híbrido que aún depende del motor viejo a uno que funciona ya con su tecnología nueva de punta a punta. En telecomunicaciones, ese “motor nuevo” es una arquitectura más flexible, basada en servicios y pensada para integrarse con la nube.
La tesis de Ericsson es que el empujón de la Inteligencia Artificial (IA) y la explosión de dispositivos conectados —sensores por todas partes, cámaras, wearables, maquinaria industrial— va a elevar la exigencia de conectividad de alto rendimiento. Si la red es el “sistema circulatorio” digital, la IA se está convirtiendo en un músculo que pide más oxígeno: más capacidad, menos latencia, más estabilidad y, sobre todo, más capacidad de adaptarse a cada uso.
Ekholm también vinculó este cambio a un terreno cada vez más sensible: el papel de las telecomunicaciones en la seguridad nacional. A medida que redes móviles soportan servicios críticos (emergencias, transporte, infraestructuras estratégicas), la conversación deja de ser solo tecnológica y se vuelve también geopolítica y de resiliencia. Continúa leyendo «Ericsson en el MWC 2026: alianzas para exprimir el 5G y preparar un 6G nativo de IA»