Gondor y Rohan: cómo NANOGrav usa cuásares y el “murmullo” del cosmos para encontrar parejas de agujeros negros

Detectar una pareja de agujeros negros supermasivos a punto de fusionarse se parece a intentar adivinar, desde la acera, si dos camiones están dando vueltas alrededor de una rotonda a kilómetros de distancia. Sabes que están ahí por las vibraciones que llegan al suelo, pero no ves la rotonda ni los vehículos. En astronomía, esa vibración tiene nombre: ondas gravitacionales, ondulaciones del espacio-tiempo que se producen cuando objetos muy masivos aceleran, como ocurre en una binaria de agujeros negros que se va cerrando.

El reto es que las binarias supermasivas emiten ondas gravitacionales de frecuencia muy baja, tan lenta que no entra en el rango típico de detectores como LIGO/Virgo/KAGRA. Para esas “frecuencias de caracol”, la comunidad lleva años desarrollando otra estrategia: usar una red de púlsares como si fueran relojes atómicos repartidos por la galaxia. Esa es la especialidad de NANOGrav (North American Nanohertz Observatory for Gravitational Waves), que trabaja con un concepto tan elegante como cotidiano: si tu reloj de pared se desajusta a la vez que el de la cocina y el del móvil, sospechas de un problema común, no de tres relojes estropeados. Continúa leyendo «Gondor y Rohan: cómo NANOGrav usa cuásares y el “murmullo” del cosmos para encontrar parejas de agujeros negros»

Un “bebé” de cúmulo de galaxias demasiado caliente: la pista que incomoda a los modelos del universo temprano

Cuando los astrónomos hablan de cúmulos de galaxias, suelen imaginar estructuras que tardan miles de millones de años en asentarse: grandes “ciudades cósmicas” donde cientos o miles de galaxias comparten vecindario, flotando en un océano de gas caliente y dominadas por la gravedad de la materia oscura. Por eso ha llamado tanto la atención el hallazgo de un cúmulo “infante” que ya aparece con el motor a máxima potencia cuando el universo todavía era muy joven.

Un equipo de la University of British Columbia (UBC) y Dalhousie University ha identificado un cúmulo apodado SPT2349-56 en una época muy temprana, cuando el cosmos tenía solo unos 1.400 millones de años. Lo desconcertante no es solo que exista tan pronto, sino que el gas asociado al cúmulo está muchísimo más caliente de lo que predicen los modelos habituales, al menos cinco veces por encima de lo esperado. El trabajo se ha publicado en Nature, y el dato clave funciona como una alarma de humo: no te dice exactamente dónde está el fuego, pero sí que algo no encaja con el guion estándar. Continúa leyendo «Un “bebé” de cúmulo de galaxias demasiado caliente: la pista que incomoda a los modelos del universo temprano»

Ondas gravitacionales en el cosmos: NANOGrav detecta el «zumbido» del Universo

La colaboración científica NANOGrav, observatorio norteamericano para las ondas gravitacionales, ha anunciado recientemente pruebas contundentes de la existencia de un fondo de ondas gravitacionales de baja frecuencia. Estos resultados suponen un paso adelante en nuestra comprensión de las fuerzas cósmicas. Continúa leyendo «Ondas gravitacionales en el cosmos: NANOGrav detecta el «zumbido» del Universo»

El origen de los Quásares, un misterio finalmente resuelto

Llevo más de 20 años esperando dar esta noticia: ya se sabe lo que origina los Quásares, los objetos más brillantes del universo.

Su energía es capaz de concentrar en un espacio del tamaño de nuestro sistema solar lo equivalente a un billón de estrellas. Durante décadas, los científicos han intentado descifrar el misterio detrás de su formación, y ahora un estudio publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, revela la respuesta. Continúa leyendo «El origen de los Quásares, un misterio finalmente resuelto»