OpenAI despide a un empleado por operar en mercados de predicción con información confidencial

OpenAI despidió a un empleado por su actividad en mercados de predicción como Polymarket, tras detectar que habría utilizado información confidencial de la compañía para respaldar sus operaciones. La empresa confirmó a Wired que la conducta infringía una política interna que prohíbe aprovechar datos no públicos para obtener un beneficio personal.

El caso llama la atención por un motivo sencillo: mezcla el interés creciente por estas plataformas con un problema clásico de la economía y el cumplimiento normativo, el uso de “información privilegiada”. Si pensamos en una partida de cartas, jugar sabiendo lo que hay en la mano de los demás no es “ser listo”; es romper el juego. Con la diferencia de que, aquí, la mesa no es un salón privado: son plataformas con dinero real, usuarios de todo el mundo y una narrativa de “sabiduría colectiva” que se resquebraja cuando alguien opera con ventaja. Continúa leyendo «OpenAI despide a un empleado por operar en mercados de predicción con información confidencial»

OpenAI recorta su ambición de gasto en cómputo: cuando la cuenta de la nube deja de ser un detalle

OpenAI está trasladando a inversores un ajuste importante en su hoja de ruta de infraestructura: su objetivo de gasto total en cómputo de aquí a 2030 pasaría a rondar los 600.000 millones de dólares, una cantidad muy por debajo del compromiso previo de 1,4 billones. La información, difundida por CNBC y recogida en un artículo de Futurism, se apoya en fuentes conocedoras de las conversaciones con inversores y dibuja una corrección de expectativas en un momento especialmente sensible para todo el sector de la inteligencia artificial.

Si se mira con ojos de contabilidad doméstica, el movimiento se entiende con una metáfora sencilla: una cosa es planear reformar una casa “a lo grande” y otra muy distinta es firmar presupuestos de obra por siete cifras cuando el ingreso anual aún no acompaña. En el caso de OpenAI, la comparación duele porque se cruza con otra cifra que también circula en ese mismo reporte: 13.100 millones de dólares de ingresos en 2025 y, al mismo tiempo, una quema de caja aproximada de 8.000 millones. La industria puede vivir durante un tiempo con pérdidas en busca de escala, pero los números extremos suelen activar alarmas en cuanto el entorno de mercado deja de aplaudir sin preguntas. Continúa leyendo «OpenAI recorta su ambición de gasto en cómputo: cuando la cuenta de la nube deja de ser un detalle»

Cuando los VCs apuestan a dos caballos: OpenAI, Anthropic y la nueva normalidad del “doble ticket”

Durante años, en Silicon Valley se dio por hecho que un fondo de capital riesgo no podía estar “a favor” de dos rivales directos al mismo tiempo sin levantar cejas. La idea era sencilla: si un inversor te acompaña en el camino, te ayuda a ganar tu carrera, no a financiar al corredor del carril de al lado. Ese pacto tácito se está erosionando justo en el sector donde más dinero se está moviendo: los grandes laboratorios de IA.

Según publicó TechCrunch, OpenAI está cerca de cerrar una ronda de financiación gigantesca que rondaría los 100.000 millones de dólares, mientras Anthropic acaba de completar una operación de unos 30.000 millones. La cifra importa menos que el mensaje: cuando los cheques se vuelven de tamaño industrial, cambian las normas de convivencia entre fundadores e inversores. Continúa leyendo «Cuando los VCs apuestan a dos caballos: OpenAI, Anthropic y la nueva normalidad del “doble ticket”»

ChatGPT en un caso de asesinatos en Corea del Sur: lo que revela sobre la seguridad de la IA

La policía surcoreana sostiene que una mujer de 21 años, identificada por su apellido Kim, utilizó ChatGPT como apoyo para calibrar riesgos antes de presuntamente drogar a sus víctimas. La acusación se centra en dos muertes ocurridas tras encuentros en moteles de Seúl: en ambos episodios, Kim habría suministrado bebidas mezcladas con benzodiacepinas —fármacos sedantes que, según los investigadores, tenía prescritos por un trastorno de salud mental— y se habría marchado sola poco después. En el primer caso, la secuencia situada por la policía comienza el 28 de enero y termina con el hallazgo del cuerpo al día siguiente; el segundo se habría producido el 9 de febrero con un patrón similar.

Lo que convierte este caso en una noticia global no es solo la crudeza de los hechos, sino el rastro digital que, según las autoridades, ayudaría a sostener la intención de matar. De acuerdo con The Korea Herald y reportes recogidos por otros medios, los investigadores habrían encontrado consultas relacionadas con la combinación de somníferos y alcohol, con preguntas del tipo “¿podría ser mortal?” o “¿qué cantidad se considera peligrosa?”. Ese tipo de búsqueda no es una “receta” paso a paso, pero sí funcionaría como quien pregunta a un semáforo cuánto tarda en ponerse rojo: no conduce el coche por ti, pero puede influir en decisiones con consecuencias irreparables. Continúa leyendo «ChatGPT en un caso de asesinatos en Corea del Sur: lo que revela sobre la seguridad de la IA»

OpenAI impulsa Frontier Alliances: el plan para llevar la IA empresarial del piloto a la rutina diaria

En los últimos dos años, muchas compañías han probado herramientas de IA generativa como quien instala una app nueva para ver “qué hace”. Funciona en demostraciones, redacta correos, resume documentos y hasta ayuda a programar. El problema llega cuando se intenta convertir ese entusiasmo en una capacidad estable del negocio. OpenAI reconoce que el cuello de botella ya no es disponer de modelos potentes, sino conseguir que esa inteligencia encaje con la estrategia, con los datos reales de la empresa, con los sistemas heredados y con la forma en que trabaja la gente. En su anuncio oficial, la compañía describe ese salto como el paso de la experimentación a la producción: que la IA deje de ser un experimento aislado y se convierta en parte del flujo de trabajo. Fuente: OpenAI.

Aquí es donde muchas organizaciones se frenan. Hay silos de datos, permisos difíciles, procesos que llevan años sin tocarse y equipos que no tienen claro quién decide qué puede hacer la IA y qué no. Es parecido a comprar una cafetera profesional para la oficina: no basta con tenerla, hay que instalarla bien, decidir quién la mantiene, ajustar hábitos y, sobre todo, lograr que el café salga igual de bien cada día. Continúa leyendo «OpenAI impulsa Frontier Alliances: el plan para llevar la IA empresarial del piloto a la rutina diaria»

OpenAI estudia un altavoz inteligente con cámara: lo que se sabe y lo que implica en casa

La idea de que OpenAI prepare su primer dispositivo de consumo en formato altavoz inteligente tiene ese punto de “ya lo he visto” que acompaña a la mayoría de gadgets domésticos con asistente de voz. Según un reportaje de The Information recogido y comentado por Gizmodo, el prototipo incluiría una cámara para interpretar lo que ocurre alrededor, con capacidad para reconocer objetos cercanos —como los que hay en una mesa— y, potencialmente, “entender” el contexto del usuario. La misma información menciona un sistema de reconocimiento facial similar a Face ID para autorizar compras. Reuters y The Verge han ampliado la fotografía con datos de calendario y precio: se habla de un lanzamiento no antes de 2027 y de una horquilla aproximada de 200 a 300 dólares.

Sobre el papel, OpenAI estaría intentando ocupar un lugar que hoy pertenece, sobre todo, a Amazon y Google: el altavoz como “centro de mando” doméstico. La diferencia es el enfoque. Un asistente clásico responde a órdenes; un asistente moderno aspira a anticiparse, apoyándose en IA y en señales del entorno. En la práctica, ese cambio se decide por un detalle muy concreto: si el dispositivo puede “ver” y no solo “oír”. Continúa leyendo «OpenAI estudia un altavoz inteligente con cámara: lo que se sabe y lo que implica en casa»

OpenAI se acerca a una ronda de más de 100.000 millones: por qué una valoración de 850.000 millones cambia el tablero

Si los rumores se confirman, OpenAI estaría a punto de cerrar una operación de financiación que superaría los 100.000 millones de dólares y que situaría la valoración de la compañía por encima de los 850.000 millones, según ha informado Bloomberg y ha recogido TechCrunch.

Más allá del titular, el dato importante es el mensaje implícito: los inversores estarían aceptando poner una cantidad gigantesca de capital en una empresa que todavía no se mueve con la comodidad de una “máquina de imprimir dinero”. Es como apostar por construir una autopista de peaje antes de tener el tráfico garantizado; se hace porque se cree que la demanda llegará y que, cuando llegue, quienes controlen la infraestructura tendrán una ventaja difícil de igualar. Continúa leyendo «OpenAI se acerca a una ronda de más de 100.000 millones: por qué una valoración de 850.000 millones cambia el tablero»

Peter Steinberger ficha por OpenAI y deja OpenClaw como proyecto abierto: qué significa para los agentes personales de IA

En pocas semanas, OpenClaw pasó de ser una curiosidad compartida en redes a convertirse en un nombre repetido en conversaciones sobre agentes personales de IA. Su promesa era directa y fácil de entender: un asistente personal que no se limita a responder, sino que “hace cosas”. En la práctica, esa idea se traduce en tareas cotidianas con las que cualquiera se identifica, como gestionar el calendario, reservar vuelos o incluso “presentarse” en una red social poblada por otros asistentes. Según publicó TechCrunch, el creador del proyecto, el desarrollador austriaco Peter Steinberger, ha dado un paso que cambia el tablero: se incorpora a OpenAI.

La noticia tiene dos capas. La primera es personal y profesional: Steinberger pasa a trabajar dentro de una de las compañías que más está empujando la adopción masiva de herramientas de IA. La segunda afecta al propio producto: OpenClaw no se convierte en una startup absorbida y cerrada, sino que, de acuerdo con declaraciones públicas, quedará en una fundación como proyecto de código abierto con apoyo continuado de OpenAI. Esa combinación sugiere un doble interés: acelerar la “ingeniería” de los agentes dentro de OpenAI y, a la vez, mantener un espacio abierto para que la comunidad experimente con el enfoque de OpenClaw. Continúa leyendo «Peter Steinberger ficha por OpenAI y deja OpenClaw como proyecto abierto: qué significa para los agentes personales de IA»

OpenAI y la llegada de la publicidad a ChatGPT: la dimisión de Zoë Hitzig reabre el debate sobre datos, confianza y modelos de negocio

La decisión de introducir anuncios en ChatGPT ha encendido una discusión que mezcla dinero, ética y poder tecnológico. Según relató Futurism, hace un par de años Sam Altman, CEO de OpenAI, había descrito la publicidad como un “último recurso”. Ese marco mental sugería que el producto debía sostenerse por otras vías: suscripciones, acuerdos empresariales o licencias. El problema es que operar IA generativa es caro, y el sector entero busca una fórmula que no dependa de rondas eternas de inversión.

La noticia no quedó en una mera actualización de producto. Ha tenido una consecuencia simbólica de alto voltaje: la investigadora Zoë Hitzig anunció su renuncia a OpenAI en un ensayo publicado en The New York Times. Su postura no es la caricatura habitual de “publicidad igual a mal”. Reconoce que los anuncios no son, por definición, inmorales: si un servicio cuesta mucho, la publicidad puede ser una vía de ingresos legítima. Su preocupación está en el “cómo” y, sobre todo, en lo que ese “cómo” habilita dentro de una herramienta donde la gente confiesa cosas que no diría en público. Continúa leyendo «OpenAI y la llegada de la publicidad a ChatGPT: la dimisión de Zoë Hitzig reabre el debate sobre datos, confianza y modelos de negocio»

OpenAI se acerca a los anuncios en ChatGPT y crece la fuga de talento en la IA

Durante años, la idea de ver publicidad dentro de ChatGPT se trató como un escenario extremo. La lógica era sencilla: si un asistente conversacional se parece a un compañero de trabajo o a un médico de guardia, meterle anuncios suena tan fuera de lugar como colgar carteles luminosos en una consulta. Esa frontera, sin embargo, empieza a moverse. La compañía ha señalado que los anuncios llegarán, previsiblemente con un formato “visible” y separado del contenido principal, como si fueran un banner discreto al pie de la respuesta.

Este cambio se interpreta, dentro y fuera del sector, como una pista sobre la presión del modelo económico. Mantener modelos de inteligencia artificial a escala global cuesta mucho dinero: servidores, energía, talento altamente especializado, entrenamiento continuo y medidas de seguridad. Cuando el crecimiento es vertiginoso y el gasto también, la tentación de monetizar cada interacción se vuelve difícil de ignorar. Continúa leyendo «OpenAI se acerca a los anuncios en ChatGPT y crece la fuga de talento en la IA»