Cuando una empresa como Automattic, propietaria de plataformas tan importantes como WordPress.com, realiza despidos masivos, no se trata solo de cifras. Detrás de cada recorte hay una historia, una estrategia empresarial y, muchas veces, una lucha interna entre el deseo de innovar y la necesidad de sobrevivir en un mercado ferozmente competitivo. Hoy analizamos qué hay detrás del despido del 16 % de su plantilla y qué implicaciones podría tener esto para el futuro del ecosistema WordPress.
¿Qué ha pasado exactamente?
Matt Mullenweg, fundador y CEO de Automattic, anunció recientemente el despido de aproximadamente 280 empleados, lo que representa un 16 % del total de su plantilla. Antes de este ajuste, la empresa contaba con 1.777 trabajadores. Hoy, ese número ha descendido a 1.495.
En palabras del propio Mullenweg, esta decisión busca «proteger el futuro a largo plazo de Automattic», en un entorno que él mismo describe como altamente competitivo y en constante transformación tecnológica.
Desde WWWhatsnew creemos que estos movimientos, aunque duros, reflejan una tendencia general en el mundo tech: priorizar la rentabilidad y la eficiencia por encima del crecimiento desenfrenado que caracterizó la última década.
Un contexto más complejo de lo que parece
Aunque el despido podría parecer una reacción a una crisis financiera, el panorama es más amplio. Según el propio Mullenweg, los ingresos de Automattic siguen creciendo. Entonces, ¿por qué recortar personal?
La respuesta está en la productividad, la rentabilidad y la capacidad de inversión. La compañía está buscando una estructura más ágil que le permita reaccionar más rápido y de forma más eficiente en un mercado donde los gigantes tecnológicos y las startups emergentes compiten con armas cada vez más sofisticadas, muchas de ellas potenciadas por inteligencia artificial.
Un conflicto que no pasa desapercibido: WP Engine vs Automattic
A este contexto se suma una batalla legal de alto voltaje: el conflicto entre Automattic y WP Engine, una conocida empresa de hosting que fue bloqueada por WordPress.org y que además vio cómo Automattic tomaba el control del plugin Advanced Custom Fields (ACF), una herramienta esencial para muchos desarrolladores de WordPress.
Este movimiento provocó una demanda por parte de WP Engine, y el propio Mullenweg ha dicho que esta disputa legal podría durar años e incluso llegar a poner en riesgo la viabilidad de WordPress.org o su propia estabilidad económica personal. Dicho con sus palabras: «podría llevarme a la bancarrota o forzar el cierre de WordPress.org».
En mi opinión, esto representa una clara señal de que los conflictos dentro del ecosistema WordPress han dejado de ser técnicos y se han vuelto profundamente políticos y estratégicos.
La oferta de salida voluntaria: una señal de tensión interna
En octubre de 2024, Mullenweg ofreció a sus empleados una salida voluntaria: 30.000 dólares o seis meses de salario, para aquellos que no estuvieran de acuerdo con su forma de gestionar el conflicto con WP Engine. Este gesto, inusual pero revelador, dejó entrever la división interna en la empresa.
Ese primer ofrecimiento ya supuso una pérdida del 8,4 % del equipo, lo que anticipaba un segundo ajuste, más estructural, como el que acaba de anunciarse. Este tipo de acciones nos hacen pensar en una Automattic en transformación, pero también en tensión.
Desde WWWhatsnew hemos mencionado en otras ocasiones cómo los liderazgos fuertes pueden ser un arma de doble filo: permiten decisiones rápidas, pero pueden provocar fracturas internas si no se gestionan con consenso.
Un mercado en plena evolución
Hoy por hoy, WordPress sigue siendo el CMS más usado del mundo, impulsando más del 40 % de los sitios web en internet. Sin embargo, el terreno de juego ha cambiado. Competidores como Wix, Webflow o incluso soluciones impulsadas por IA como Framer AI o Stackbit están ganando terreno ofreciendo interfaces más visuales, tiempos de carga más rápidos y menos necesidad de plugins adicionales.
Automattic sabe que no puede dormirse. Por eso necesita liberar recursos, reducir su estructura y enfocarse en sus productos clave, optimizando cada dólar invertido. No es solo una cuestión de sobrevivir, sino de seguir siendo relevante en la próxima década.
¿Qué pasará con WordPress.org?
Uno de los aspectos más preocupantes de todo este asunto es el posible impacto en WordPress.org, el brazo más comunitario y abierto del proyecto. Aunque Automattic y WordPress.org no son lo mismo, la influencia de Automattic es innegable.
El hecho de que el propio Mullenweg plantee como posibilidad el cierre de WordPress.org en medio de una batalla legal genera incertidumbre. La comunidad open source necesita estabilidad, y estas tensiones no ayudan.
Yo creo que si Automattic desea conservar su lugar en el corazón de los desarrolladores y creadores de contenido, deberá reforzar su compromiso con el código abierto y con la comunidad, más allá de sus intereses comerciales.
Lo que viene: ¿una reestructuración o una reinvención?
Todo apunta a que estamos viendo el inicio de una nueva etapa para Automattic. Más que un simple ajuste de personal, esto parece parte de una reconfiguración más profunda: reducir costes, resolver conflictos legales, redefinir el modelo de negocio, y prepararse para competir en un mercado donde la IA y la experiencia de usuario son el centro de todo.
Para quienes trabajamos con WordPress o seguimos su evolución desde hace años, es inevitable sentir cierta nostalgia, pero también esperanza. Quizás esta sacudida sirva para que Automattic recupere el espíritu ágil e innovador que marcó sus primeros años.
Desde WWWhatsnew seguiremos muy de cerca esta evolución, porque lo que le ocurra a Automattic afectará directa o indirectamente a millones de sitios web y profesionales en todo el mundo.