La conversación sobre IA en centros de datos suele centrarse en chips cada vez más potentes, racks más densos y una carrera por conseguir megavatios disponibles. Lo que se comenta menos es un problema mucho más cotidiano: mantener el equipo a una temperatura estable, de forma eficiente, sin que el propio sistema de refrigeración se… Continúa leyendo »
Cirugía de retículas: el “truco” que permite calcular sin soltar la mano del corrector de errores cuántico
Un ordenador cuántico promete acelerar ciertos cálculos que hoy son lentísimos, pero sus piezas básicas, los qubits, son delicadas como una pompa de jabón. Basta una interacción mínima con el entorno para que aparezca la decoherencia, ese ruido que empuja al sistema a comportarse “menos cuántico” y más clásico. En la práctica, esa fragilidad se traduce en errores que llegan en momentos inoportunos y sin avisar, como si mientras escribes un documento alguien pulsara teclas al azar.
Los investigadores suelen describir dos fallos típicos. El primero es el bit flip, cuando un qubit cambia inesperadamente de 0 a 1 o de 1 a 0. El segundo es el phase flip, más sutil: no altera el “valor” directamente, sino el signo o fase de una superposición, algo así como si una melodía siguiera teniendo las mismas notas, pero de repente una parte sonara invertida y desacompasada. En un cálculo cuántico real, un solo error en el momento equivocado puede desviar el resultado. Continúa leyendo «Cirugía de retículas: el “truco” que permite calcular sin soltar la mano del corrector de errores cuántico»