Si un ordenador cuántico superconductivo fuese una orquesta, los qubits superconductores serían instrumentos tan delicados que solo afinan cuando la sala está casi congelada. No es una exageración: estos procesadores necesitan operar cerca del cero absoluto, alrededor de −273 °C. A esas temperaturas la resistencia eléctrica desaparece y los circuitos superconductores pueden sostener estados cuánticos… Continúa leyendo »
MIT propone “computar con calor”: un componente pasivo que convierte el calor residual en señal útil
Cada vez que un chip trabaja, una parte de la energía se convierte en calor residual. Es el típico “desperdicio” que obliga a diseñar disipadores, ventilación y estrategias para que el dispositivo no se estrangule por temperatura. Un equipo del MIT plantea una idea curiosa: si el calor es inevitable, quizá pueda aprovecharse como si fuera una pista, un patrón que “cuenta” algo sobre lo que está pasando dentro del sistema.
La propuesta llega en forma de prueba de concepto publicada el 29 de enero en Physical Review Applied y divulgada por Live Science: unas microestructuras de silicio capaces de dirigir cómo se propaga el calor sobre la superficie de un chip, con la intención de usar esas distribuciones térmicas como parte de un proceso de computación analógica. La clave está en que no se trata de añadir transistores ni circuitería activa; son componentes pasivos que “hacen su trabajo” solo por su geometría, igual que una rampa bien diseñada guía una pelota sin motor ni batería. Continúa leyendo «MIT propone “computar con calor”: un componente pasivo que convierte el calor residual en señal útil»