Durante los primeros días de enero de 2026, la compañía detrás de ChatGPT marcó una hoja de ruta bastante clara: primero, un espacio para que cualquier persona pueda organizar y consultar dudas de salud dentro de la app; después, una propuesta específica para hospitales y médicos. Es un movimiento lógico si lo piensas como una autopista con dos carriles. En el carril de la derecha va el usuario, que busca entender síntomas, preparar preguntas para su médico o leer mejor un informe. En el carril izquierdo va la organización sanitaria, que necesita ordenar procesos, reducir tareas repetitivas y mantener estándares de seguridad y cumplimiento.
La diferencia clave es el contexto. En consumo, una herramienta puede ser útil aunque solo ayude a “poner orden” en la información. En un hospital, el listón sube: hay protocolos, auditorías, equipos multidisciplinares y decisiones que no admiten improvisación. Por eso la estrategia se apoya en una suite pensada para empresa, con controles de acceso, trazabilidad y un enfoque más “de oficina clínica” que de chat generalista. Continúa leyendo «ChatGPT en el hospital: qué propone OpenAI for Healthcare y qué cambia para médicos y pacientes»