Antes de llamar a tu operador para quejarte (otra vez), piensa en esto: la fibra óptica que llega a tu casa puede ir a 600 Mbps, pero si tu router está escondido detrás de un mueble, rodeado de paredes gruesas y repartiendo señal entre 15 dispositivos a la vez, lo raro sería que tu WiFi fuera rápido.
El WiFi lento es la queja tecnológica más universal del mundo. Y en la mayoría de los casos, el problema no está en la conexión que contratas sino en cómo la distribuyes dentro de tu casa. La señal WiFi es una onda de radio que pierde potencia con la distancia, los obstáculos y las interferencias. Entender eso cambia por completo el diagnóstico.
Esta guía te ayuda a encontrar el cuello de botella real y a solucionarlo, a menudo sin gastar un euro. Continúa leyendo «Tu WiFi va lento y probablemente no es culpa de tu operador: cómo diagnosticarlo y arreglarlo»