Hay edificios que no se construyen para ser visitados, sino para que el resto del mundo funcione. Los centros de datos de hiperescala son así: naves gigantescas repletas de GPU y otros chips especializados, alineados como estanterías de un supermercado que, en lugar de latas, guardan potencia de cálculo. Dentro, miles de procesadores trabajan en… Continúa leyendo »

Las hojas no son solo “paneles solares” verdes. También son puertas de entrada y salida. Por ellas entra el dióxido de carbono que alimenta la fotosíntesis, y por ellas se escapa el vapor de agua que enfría la planta y, al mismo tiempo, puede dejarla seca si aprieta el calor. Ese intercambio ocurre a través… Continúa leyendo »

En muchas zonas de cultivo y polígonos industriales está ocurriendo algo que, a simple vista, parece una expansión clásica de almacenes logísticos. Solo que, en lugar de cajas y carretillas, estos edificios gigantes albergan filas interminables de servidores que funcionan como un único “cerebro” colectivo. Son los centros de datos hiperescalables orientados a IA, instalaciones… Continúa leyendo »

Pipit: dictado gratuito y privado en Mac que también entiende órdenes de voz

Hablarle al ordenador para que escriba por ti ha pasado muchos años en esa categoría de “suena bien, pero no termina de funcionar”. O fallaba con acentos y ritmos naturales, o era caro, o exigía enviar tu voz a servidores remotos con la misma alegría con la que uno le contaría un secreto a un desconocido en el metro. Lo interesante de Pipit es que cambia el enfoque: es una app gratuita para macOS centrada en voz a texto que funciona offline, lo que la vuelve especialmente atractiva para quien valora la privacidad.

La propuesta se entiende con una metáfora sencilla: si el dictado en la nube es como pedirle a alguien que transcriba tu audio en otra habitación (y confiar en que no copie nada), el dictado local es como tener una libreta en tu bolsillo. Nadie más la ve, nadie la procesa, nadie la guarda fuera de tu control. Según contó Lifehacker en un artículo firmado por Justin Pot, Pipit transcribe sin conexión y, por tanto, mantiene el audio en tu propio equipo, sin depender de servicios externos para lo básico. Continúa leyendo «Pipit: dictado gratuito y privado en Mac que también entiende órdenes de voz»

El glosario de la IA en 2025: 14 términos que se colaron en todas las conversaciones

Durante 2025, la inteligencia artificial no solo avanzó: también cambió la forma en que la industria se explica a sí misma. Cada anuncio venía con una palabra nueva, cada debate con una etiqueta pegadiza, cada polémica con un término que se repetía hasta quedarse. MIT Technology Review reunió en su repaso de fin de año las expresiones que dominaron el calendario, y lo curioso es que, juntas, funcionan como una radiografía de prioridades: ambición tecnológica, costos descomunales, batallas legales, ansiedad social y un internet cada vez más difícil de distinguir de su parodia. Continúa leyendo «El glosario de la IA en 2025: 14 términos que se colaron en todas las conversaciones»

Un plano en 4D del genoma humano: cómo el plegado del ADN decide qué genes hablan y cuáles callan

Cuando pensamos en el ADN, solemos imaginar una especie de “cinta” con instrucciones escritas. Esa imagen funciona para entender la secuencia genética, pero se queda corta para explicar cómo opera una célula real. Dentro del núcleo, el ADN no está extendido como un hilo sobre la mesa: está empaquetado y plegado de forma dinámica, como si guardáramos un mapa gigante doblado muchas veces y, según la necesidad, abriéramos justo la zona que nos interesa. Ese gesto cotidiano es una metáfora bastante fiel: el modo en que el genoma se pliega condiciona qué partes quedan accesibles y cuáles quedan escondidas, y eso influye directamente en la expresión génica.

La novedad de los últimos años es que la biología está pasando de leer el genoma como un texto a comprenderlo también como una arquitectura. En ese contexto, un trabajo reciente presenta los mapas más completos hasta ahora sobre cómo se organiza el genoma humano en tres dimensiones y cómo esa organización cambia con el tiempo, un enfoque que se suele describir como nucleoma 4D. Continúa leyendo «Un plano en 4D del genoma humano: cómo el plegado del ADN decide qué genes hablan y cuáles callan»

Centros de datos: prodigios de ingeniería que nadie quiere al lado

Hay edificios que no se construyen para ser visitados, sino para que el resto del mundo funcione. Los centros de datos de hiperescala son así: naves gigantescas repletas de GPU y otros chips especializados, alineados como estanterías de un supermercado que, en lugar de latas, guardan potencia de cálculo. Dentro, miles de procesadores trabajan en paralelo para alimentar modelos de inteligencia artificial que consumen y producen texto, imágenes o código a una velocidad difícil de imaginar. Según describía Mat Honan en MIT Technology Review, una sola instalación puede ocupar millones de pies cuadrados, contener cientos de miles de chips de gama alta conectados por kilómetros de cableado y devorar enormes cantidades de electricidad para mantener esas máquinas en marcha sin pausa.

Es fácil caer en la fascinación: la escala, la precisión logística, la refrigeración que parece sacada de una central industrial. También es fácil olvidar que, para quien vive cerca, no es “la nube”, sino un vecino nuevo, enorme, y con necesidades muy terrenales: energía, agua, suelo y permisos. Continúa leyendo «Centros de datos: prodigios de ingeniería que nadie quiere al lado»

De 12.000 millones de “pings” a 100 candidatos: el nuevo capítulo de SETI@home y la caza de señales de radio con FAST

Hubo una época en la que un ordenador doméstico podía convertirse, sin hacer ruido, en parte de un experimento astronómico global. SETI@home funcionaba así: instalabas un programa, lo dejabas trabajar en segundo plano y tu PC se sumaba a una red de voluntarios que analizaba datos de radiotelescopios en busca de patrones raros. La promesa era tan sencilla como irresistible: ayudar a rastrear indicios de vida inteligente fuera de la Tierra sin salir de casa.

El corazón del proyecto latió entre 1999 y 2020, con millones de participantes repartidos por todo el mundo. Su materia prima fueron observaciones históricas del radiotelescopio de Arecibo, registradas durante años de trabajo científico. Arecibo ya no opera, pero sus datos siguen siendo una mina: como encontrar cajas de cintas antiguas en un trastero y descubrir que dentro hay horas y horas de música por clasificar, con la diferencia de que aquí la “música” son señales de radio del cosmos. Continúa leyendo «De 12.000 millones de “pings” a 100 candidatos: el nuevo capítulo de SETI@home y la caza de señales de radio con FAST»

El “sol artificial” de China supera el límite de Greenwald: qué cambia en la carrera por la fusión nuclear

El tokamak EAST, apodado “sol artificial”, ha demostrado que puede sostener plasma estable a densidades que van más allá de un umbral que durante décadas ha actuado como una barrera práctica para muchos diseños de reactores de fusión: el límite de Greenwald. Lo importante no es solo que el experimento haya cruzado esa frontera, sino que lo haya hecho manteniendo el plasma confinado sin que se vuelva incontrolable, que es el equivalente a mantener una llama muy viva sin que el fuego se convierta en incendio.

Los datos comunicados describen densidades del orden de 1,3 a 1,65 veces el límite, por encima del rango de operación típico del dispositivo. Esa subida de densidad suele ser tentadora en fusión nuclear porque aumenta la frecuencia de colisiones entre partículas, pero también suele disparar inestabilidades que apagan el proceso. Que el plasma se mantenga estable en ese “territorio prohibido” es lo que convierte el resultado en un avance relevante para la ingeniería de tokamaks, no solo en una cifra llamativa. Continúa leyendo «El “sol artificial” de China supera el límite de Greenwald: qué cambia en la carrera por la fusión nuclear»

Centros de datos hiperescalables para IA: el “nuevo cemento” de la carrera tecnológica (y su factura energética)

En muchas zonas de cultivo y polígonos industriales está ocurriendo algo que, a simple vista, parece una expansión clásica de almacenes logísticos. Solo que, en lugar de cajas y carretillas, estos edificios gigantes albergan filas interminables de servidores que funcionan como un único “cerebro” colectivo. Son los centros de datos hiperescalables orientados a IA, instalaciones pensadas específicamente para entrenar y ejecutar modelos de lenguaje y otros sistemas de IA generativa con una potencia que, hasta hace poco, se reservaba a la supercomputación científica.

Según MIT Technology Review, esta nueva ola de centros de datos está impulsada por compañías como OpenAI, Google, Amazon, Microsoft, Meta y Nvidia, con inversiones que ya se miden en cientos de miles de millones de dólares. Ese nivel de gasto no se parece a “comprar más servidores”, se parece a levantar una nueva capa de infraestructura, como si la economía digital estuviera echando más carriles a una autopista que ya va llena. Continúa leyendo «Centros de datos hiperescalables para IA: el “nuevo cemento” de la carrera tecnológica (y su factura energética)»

CytoDiffusion: la IA generativa que afina la mirada en el frotis de sangre y ayuda a detectar leucemia

Un frotis de sangre al microscopio se parece a observar el firmamento: hay miles de “puntos” aparentemente normales y, de vez en cuando, aparece uno que no encaja, una célula con un matiz extraño que puede cambiar el diagnóstico. El problema es que, tras horas de trabajo clínico, la fatiga existe y la revisión humana suele basarse en muestreos: nadie puede mirar una por una todas las células de una lámina con la misma atención sostenida. Aquí es donde entra CytoDiffusion, un sistema de IA generativa que promete ayudar a no pasar por alto esas “estrellas raras” que los especialistas a veces no ven o no interpretan igual.

La investigación, liderada por equipos de la University of Cambridge, University College London y Queen Mary University of London, se difundió en ScienceDaily y se publicó en Nature Machine Intelligence bajo el título “Deep generative classification of blood cell morphology”. El objetivo es muy concreto: leer la morfología celular con más consistencia, detectar anomalías sutiles asociadas a enfermedades como la leucemia y, algo clave, saber reconocer cuándo el propio sistema no está seguro. Continúa leyendo «CytoDiffusion: la IA generativa que afina la mirada en el frotis de sangre y ayuda a detectar leucemia»

El tumor que se apropia de las “baterías” del sistema inmune: cómo el robo de mitocondrias puede facilitar la metástasis a ganglios linfáticos

Los ganglios linfáticos son como una comisaría con las luces encendidas toda la noche: concentran patrullas, cámaras y un flujo constante de información inmunitaria. Por eso desconcierta que algunas células tumorales no solo lleguen allí, sino que se instalen y prosperen. Si el sistema inmune tuviera un lugar donde debería detectar al intruso con facilidad, sería ese.

La explicación clásica se apoya en varios factores: tumores capaces de “apagarse” para pasar desapercibidos, microambientes que frenan a las defensas, señales químicas que desorientan a las células inmunes. Esa lista mental funciona, pero no cierra del todo el caso. Faltaba una pieza que conectara el “cómo entra” con el “cómo se mantiene” en un sitio repleto de células que, en teoría, podrían eliminarlo. Continúa leyendo «El tumor que se apropia de las “baterías” del sistema inmune: cómo el robo de mitocondrias puede facilitar la metástasis a ganglios linfáticos»

Betty Gilpin, Tilly Norwood y el pulso de Hollywood ante la inteligencia artificial

Tilly Norwood, presentada como una “actriz” generada por inteligencia artificial, se ha convertido en un símbolo incómodo para Hollywood. No tanto por lo que “hace” en pantalla, sino por lo que representa fuera de ella: la posibilidad de fabricar intérpretes como quien fabrica una campaña, con control total sobre la imagen, el tono y el comportamiento.

La reacción del sector no se explica solo por rechazo a lo nuevo. En el fondo hay una sensación de amenaza laboral y creativa. Cuando aparece una figura que puede estar siempre disponible, nunca discutir condiciones y adaptarse a cualquier encargo, la pregunta deja de ser artística y pasa a ser estructural: quién trabaja, bajo qué reglas y con qué derechos. Medios como Reuters han recogido críticas de SAG-AFTRA, el sindicato de actores, que ha advertido sobre el riesgo de sustitución y sobre el uso de materiales humanos para alimentar estos sistemas. Continúa leyendo «Betty Gilpin, Tilly Norwood y el pulso de Hollywood ante la inteligencia artificial»