Una batería discreta en el borde de la vida

La membrana celular suele describirse como una “piel” que separa el interior de la célula del exterior. Esa imagen se queda corta: no es una pared quieta, es más bien una lona elástica que se mueve, se curva y responde a lo que ocurre dentro y fuera. Un trabajo teórico firmado por equipos de la University of Houston y Rutgers University plantea que ese movimiento constante podría esconder una fuente de energía inesperada: pequeñas ondulaciones de la membrana capaces de generar voltaje transmembrana utilizable para ciertos procesos biológicos. El estudio se publicó en PNAS Nexus, y fue divulgado al gran público por ScienceAlert a comienzos de enero de 2026.

Lo interesante no es solo la idea de “electricidad en la membrana”, porque la biología ya convive con la bioelectricidad desde siempre. Lo llamativo es el mecanismo propuesto: no dependería únicamente de canales iónicos abriéndose y cerrándose o de bombas trabajando a base de energía química, sino de una propiedad física general que convierte la deformación mecánica en señal eléctrica. Continúa leyendo «Una batería discreta en el borde de la vida»

Por qué la computación cuántica distribuida está sobre la mesa

La promesa de la computación cuántica lleva años asociada a tareas que a los ordenadores clásicos se les atragantan, como ciertas simulaciones químicas, optimización o criptografía. El problema práctico es menos glamuroso: los QPU (quantum processing units) actuales suelen moverse entre decenas y unos pocos cientos de qubits físicos, y eso queda muy lejos de lo que exigirían aplicaciones con corrección de errores a escala industrial. En muchos escenarios se habla de miles de qubits lógicos, que en la práctica se traducen en millones de qubits físicos.

Una vía para escapar del “techo” de un único dispositivo consiste en conectar varios QPU mediante una red cuántica para que trabajen como si fueran un solo sistema. La idea recuerda a cómo un centro de datos suma servidores para construir una máquina virtual mayor, con una diferencia crucial: en cuántica no basta con cablear nodos y enviar datos como en Ethernet. Los estados cuánticos no se pueden copiar y se degradan con facilidad, lo que obliga a apoyarse en un ingrediente específico: el entrelazamiento. Continúa leyendo «Por qué la computación cuántica distribuida está sobre la mesa»

Balizas V16 conectadas: el mapa que deja ver en tiempo real dónde hay un coche detenido en España

Desde el 1 de enero de 2026, llevar una baliza V16 conectada pasa de ser “recomendable” a formar parte del equipo obligatorio en España para turismos, vehículos mixtos, vehículos destinados al transporte de mercancías y autobuses, tal y como recoge la Dirección General de Tráfico en su información oficial y en la referencia al Reglamento General de Vehículos.

La idea es sencilla: sustituir los triángulos de emergencia por un dispositivo que puedas activar sin jugarte el tipo caminando por el arcén. Si los triángulos eran como poner dos conos a distancia, la V16 es más parecida a encender un pequeño faro en el techo: visible, rápido y pensado para que no tengas que exponerte. Continúa leyendo «Balizas V16 conectadas: el mapa que deja ver en tiempo real dónde hay un coche detenido en España»

DeepSeek presenta mHC: la ingeniería (y la matemática) para entrenar LLM con menos fricción

Cuando hablamos de modelos de lenguaje cada vez más capaces, casi siempre miramos el resultado final: un chatbot que razona mejor, un generador de código más fino, un asistente que entiende contexto largo. DeepSeek ha puesto el foco en otra parte del iceberg: el proceso de entrenamiento. Su propuesta, mHC (siglas de Manifold-Constrained Hyper-Connections), se plantea como una forma de entrenar grandes LLM con más estabilidad y con un coste incremental contenido, algo que no suena tan vistoso como un nuevo modelo, pero que suele ser lo que permite que la siguiente generación exista.

En términos cotidianos, es la diferencia entre comprar un coche más potente y mejorar la autopista por la que circula. Puedes tener un motor impresionante, pero si el asfalto está lleno de baches, el viaje se vuelve lento, caro y propenso a accidentes. DeepSeek dice haber encontrado una manera de “asfaltar” mejor la parte interna de la red neuronal para que el entrenamiento escale sin volverse frágil. Continúa leyendo «DeepSeek presenta mHC: la ingeniería (y la matemática) para entrenar LLM con menos fricción»

Un chip 3D “en vertical” para quitar el atasco que frena a la IA

Cuando pensamos en acelerar la inteligencia artificial, solemos imaginar procesadores cada vez más rápidos. El detalle incómodo es que, en muchos casos, los núcleos de cálculo ya corren más de lo que “les llega” por la autopista de datos. Los modelos grandes —como los que sostienen chatbots o generadores de imagen— pasan el día moviendo pesos, activaciones y estados intermedios entre la memoria y las unidades que multiplican y suman. Si ese transporte es lento, el procesador se queda esperando, como una cocina con chefs de sobra pero con un único camarero trayendo ingredientes desde un almacén lejano.

A ese cuello de botella se le conoce como memory wall: la pared de memoria aparece cuando la velocidad de procesamiento crece más rápido que la capacidad del chip para alimentar datos al motor de cómputo. En chips planos tradicionales, gran parte de la memoria queda “dispersa” y el camino hasta el cálculo se vuelve largo y congestionado. El resultado es menos rendimiento real del prometido en las especificaciones. Continúa leyendo «Un chip 3D “en vertical” para quitar el atasco que frena a la IA»

Señales alentadoras en el clima de 2025: cuatro pistas de que la transición sigue viva

2025 ha sido uno de esos años en los que el termómetro y las noticias parecen ponerse de acuerdo para incomodar. Las emisiones globales de gases de efecto invernadero volvieron a marcar máximos y la temperatura media del planeta se colocó entre las más altas registradas. A la vez, los impactos han sido muy concretos: incendios, inundaciones y daños millonarios que no se quedan en gráficos, sino en casas perdidas, negocios cerrados y comunidades enteras rehaciendo su vida.

El contexto político tampoco ayudó. En Estados Unidos, el giro de la administración Trump se notó en decisiones que, según la propia cobertura internacional, incluyeron la salida del Acuerdo de París, recortes a la investigación climática y la cancelación de apoyos a proyectos de tecnología climática. Cuando la economía más grande del mundo frena, el resto lo siente, como cuando en un edificio alguien apaga el ascensor: todos siguen subiendo, pero cuesta más.

Con ese panorama, conviene agarrarse a lo que sí se movió en la dirección correcta. No para maquillarlo, sino para entender qué engranajes están funcionando y dónde se podría acelerar. Continúa leyendo «Señales alentadoras en el clima de 2025: cuatro pistas de que la transición sigue viva»

Starlink quiere hacer sitio en el “carril rápido” del espacio: bajará miles de satélites para reducir choques

Mover un satélite no es como cambiar un coche de plaza en un aparcamiento. En el espacio, cada ajuste implica cálculos finos, consumo de combustible y coordinación con una coreografía orbital que no perdona despistes. Por eso llama la atención el anuncio de Starlink de que reducirá la altitud de una parte enorme de su red: alrededor de 4.400 satélites bajarán desde unos 550 kilómetros de altura a unos 480 kilómetros, según explicó Michael Nicolls, vicepresidente de ingeniería de Starlink, en una publicación en X recogida por Engadget y atribuida a información de Reuters.

La medida suena simple —“bajarlos un poco”—, pero tiene implicaciones prácticas para la seguridad espacial y para el modo en que se gestiona el tráfico en la órbita baja terrestre. Si imaginamos la órbita como una autopista alrededor del planeta, Starlink está proponiendo cambiar de carril para circular por una zona menos congestionada y, al mismo tiempo, facilitar una “salida de emergencia” más rápida si algo falla. Continúa leyendo «Starlink quiere hacer sitio en el “carril rápido” del espacio: bajará miles de satélites para reducir choques»

Sensores cuánticos para “seguir la pista” a la materia oscura ligera: cuando la dirección importa

La materia oscura es una de esas ideas que suenan a ciencia ficción hasta que recuerdas que, sin ella, muchas observaciones astronómicas no encajan. Vemos galaxias girar demasiado rápido, cúmulos que se mantienen unidos con más “pegamento” del que aportan las estrellas y el gas, y patrones en la radiación del universo temprano que apuntan a una masa extra que no brilla. El problema es que esa masa no emite, no absorbe y no refleja luz, y apenas interactúa con la materia ordinaria. Es como tratar de detectar a alguien en una habitación oscura solo por el leve movimiento del aire cuando pasa.

Esa debilidad de interacción explica por qué los experimentos llevan décadas buscándola sin una detección directa indiscutible. No es falta de ideas ni de tecnología: es que el objetivo es, literalmente, escurridizo. Continúa leyendo «Sensores cuánticos para “seguir la pista” a la materia oscura ligera: cuando la dirección importa»

Más allá del transistor: memristores moleculares que cambian de papel como lo hace una sinapsis

Durante décadas, el transistor ha sido el ladrillo básico de la informática. Ha funcionado tan bien que cuesta imaginar otra cosa, pero su progreso se topa con límites prácticos: miniaturizar sin disparar el consumo, el calor y la complejidad de fabricación no es infinito. Por eso, desde hace más de medio siglo, distintos equipos han explorado una idea seductora: si la materia viva utiliza moléculas para procesar señales, ¿por qué no construir dispositivos electrónicos a partir de moléculas?

El problema es que, cuando pasas del dibujo limpio de un libro a un componente real, las moléculas no se comportan como piezas perfectas y aisladas. Se amontonan, interactúan, cambian sus interfaces, los electrones no “circulan” de forma lineal y los iones pueden moverse como gente en un pasillo estrecho: pequeñas diferencias en la estructura o el entorno alteran mucho el resultado. Esa imprevisibilidad ha sido uno de los grandes frenos de la electrónica molecular. Continúa leyendo «Más allá del transistor: memristores moleculares que cambian de papel como lo hace una sinapsis»

La banca europea ante el ajuste silencioso de la IA: 200.000 empleos en juego hasta 2030

Cuando se habla de inteligencia artificial en la banca, la conversación suele quedarse en lo vistoso: chatbots que atienden dudas, apps más rápidas, recomendaciones personalizadas. Esta vez el foco está en lo que ocurre puertas adentro. Un análisis de Morgan Stanley, citado por el Financial Times, plantea que más de 200.000 empleos en bancos europeos podrían desaparecer de aquí a 2030, una magnitud equivalente a cerca del 10% de la plantilla en 35 grandes entidades. La cifra impresiona por sí sola, aunque lo verdaderamente relevante es lo que sugiere: la IA ya no es solo una herramienta de apoyo, empieza a comportarse como un motor de reorganización del trabajo bancario.

La idea no es que “llegue un robot” a sustituir a alguien de forma literal, sino que tareas que antes requerían horas de personas revisando, cotejando y documentando pasan a resolverse con sistemas capaces de leer, clasificar y proponer decisiones a una velocidad difícil de igualar. Continúa leyendo «La banca europea ante el ajuste silencioso de la IA: 200.000 empleos en juego hasta 2030»