A veces la astronomía se parece a mirar, noche tras noche, el mismo escaparate esperando un cambio mínimo. Por eso llamó tanto la atención lo que vio el telescopio espacial Hubble al observar a Fomalhaut, una estrella brillante y cercana situada a unos 25 años luz. En una serie de imágenes, los investigadores detectaron un punto de luz que no estaba en observaciones anteriores, como si alguien hubiese encendido una linterna en mitad de un sistema planetario ajeno. El equipo liderado por Paul Kalas (Universidad de California, Berkeley) lo interpretó como la señal directa de una colisión violenta entre cuerpos sólidos: un impacto capaz de levantar una nube de escombros tan grande que, por un tiempo, refleja la luz de la estrella y se ve desde aquí.
La historia tiene un giro interesante porque este “punto nuevo” no llega a un sistema tranquilo. Fomalhaut lleva años siendo una especie de novela por entregas para quienes estudian cómo nacen y evolucionan los planetas. Es más masiva y luminosa que el Sol y está rodeada por cinturones de polvo y restos, como un anillo de carpintería lleno de serrín alrededor de un taller. En ese entorno, cada golpe entre objetos puede dejar una firma luminosa que Hubble, con la combinación adecuada de distancia y sensibilidad, puede llegar a registrar. Continúa leyendo «Hubble capta dos colisiones de asteroides en Fomalhaut y reabre el debate sobre “planetas” que eran polvo»